La amenaza a Azucena Uresti, a Milenio, El Universal y Televisa, podría significar un quiebre como el que en su momento sucedió en Colombia, cuando Pablo Escobar emprendió una cacería de medios y de comunicadores. Los capos desafiantes, sean quienes sean de verdad, tendrían que poner sus armas a remojar.Leer más