La entidad oaxaqueña tiene un sistema de reglas laxas y poco claras, y solo por eso, queda anulado su sistema democrático. Los municipios de usos y costumbres casi siempre son los más gustados por los funcionarios públicos para llevar a cabo sus negocios nada claros. A los presidentes municipales les hacen creer que si participan en este importantísimo juego deLeer más