La mayoría de los actos de violencia relacionados con la pasada elección, incluyendo el asesinato de políticos, tuvo lugar en municipios gobernados por Morena y el PRI, y, al mismo tiempo, los militantes de esos dos partidos fueron el principal blanco de las agresiones, señala un estudio elaborado por la organización francesa Noria Research.

Tras la elección del 6 de junio, se denunció que grupos armados plagiaron, golpearon y amedrentaron a operadores y representantes electorales del PRI y Morena en Sinaloa. La investigación de Noria indica que los ataques en contra de los políticos y militantes de ambos partidos se repitieron en otras regiones y entidades gobernadas, precisamente, por alguno de los dos institutos políticos.

La asociación sin fines de lucro indicó que, en los nueve meses que duró el proceso electoral, de septiembre de 2020 a junio de 2021, a nivel nacional se registró el asesinato de 101 políticos de diversos partidos, de los cuales, 35 eran precandidatos o candidatos a puestos de elección popular.

Además, hubo otras 157 “incidencias de violencia” contra políticos, militantes y servidores públicos en funciones, desde amenazas en su contra y heridas por riñas hasta secuestro, atentados, renuncia forzada, “retención” y desaparición forzada.

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