En menos de una semana, México sumó dos masacres en los estados de Tamaulipas y Zacatecas, norte del país, debido a la creciente violencia y disputas por territorio entre grupos del crimen organizado, que coinciden con el cambio de funcionarios tras las elecciones intermedias del 6 de junio.

El sábado pasado se registraron ataques en diversos barrios de la ciudad Reynosa, Tamaulipas, entre grupos pertenecientes al Cártel del Golfo, que dejaron 19 personas muertas, 15 civiles y cuatro eran presuntos delincuentes,

“Desafortunadamente esto coincide con el relevo de autoridades locales porque buena parte del país (15 estados) está en ese proceso tras las elecciones del 6 de junio”, dijo este sábado a Efe el especialista en temas de seguridad Javier Oliva.

Recordó que el cambio ocurre tanto en municipios como congresos locales y en autoridades estatales (gobernadores), como es el caso de Zacatecas, que junto con otros 14 estados que renovaron el Ejecutivo local.

Pero para Oliva “estos ataques son también una evidencia de la impunidad con la que pueden operar y actuar estas organizaciones delincuenciales”

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