Autoridades judiciales efectuaron el arresto de Omar Emmanuel “N”, pues es señalado como presunto responsable del feminicidio de Brenda Isela Solís, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado el pasado lunes 21 de febrero en un domicilio de la alcaldía Iztapalapa.

A través del informe mensual de avances sobre la Alerta por Violencia contra las Mujeres en la capital, Ernestina Godoy, la fiscal general de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) informó “justo en estos momentos el probable responsable está siendo trasladado a la Ciudad de México para ser presentado ante un juez de control y que enfrente su responsabilidad”.

El detenido de 36 años de edad fue identificado como la pareja sentimental de la víctima, siendo ubicado y detenido en Veracruz por agentes de la Policía de Investigación de la FGJ capitalina, en cumplimiento a una orden de aprehensión obtenida por el ministerio público de la Fiscalía de Investigación del Delito de Feminicidio de la Coordinación General de Investigación de Delitos de Género y Atención a Víctimas.

El cadáver de Brenda Isela, de 26 años de edad y madre de un menor, fue encontrado con huellas de violencia el pasado lunes 21 de febrero en una vivienda que rentaba en la calle Lázaro Cárdenas, colonia Citlalli, en l alcaldía Iztapalapa.

Gracias a un video grabado por una cámara de vigilancia localizada en la vivienda se pudo observar que Omar Emmanuel “N” entró con Brenda Isela al inmueble el viernes 18. Horas más tarde, él salió solo del lugar.

El sujeto fue detenido la noche del jueves 24 por autoridades locales presuntamente por una falta administrativa cuando caminaba sobre la carretera Costera Golfo 180, tramo San Andrés Catemaco, Veracruz.

Al salir del Juzgado Cívico, agentes de la FGJCDMX lo notificaron del mandamiento judicial y comenzaron los trámites para trasladarlo a la capital del país e ingresarlo al Reclusorio Preventivo Varonil Oriente a disposición del juez que lo requirió, según informó la Fiscalía local.

Información no oficial dio a conocer que el presunto feminicida huyó a Catemaco y solicitó los servicios de un brujo para que le hiciera una limpia. Al pedirle que se quitara la camisa, le observó múltiples rasguños en la espalda y brazos, posibles marcas que le habría dejado la víctima al tratar de defenderse. Le preguntó qué le había pasado y el agresor confesó el crimen. Según esas versiones, el brujo denunció al sujeto con las autoridades y tras ello, fue detenido.

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