La ola de desapariciones de personas que azotó a Nayarit en 2017 pone una vez más al ex gobernador priísta Roberto Sandoval y a otras autoridades de su administración en el ojo público.

De las 300 personas que fueron reportadas como desaparecidas durante su último año de gobierno, 47 comparten elementos que apuntan a una estructura criminal en la que habrían participado elementos de la fiscalía estatal y policías municipales.

Así lo documentaron la Federación Internacional por los Derechos Humanos y la Asociación Litigio Estratégico en Derechos Humanos, que recabaron información de 26 hechos distintos, ocurridos principalmente en Tepic.

Las evidencias publicadas en el informe “Estructura criminal en la Fiscalía General del Estado de Nayarit y crímenes de lesa humanidad” revelan que las desapariciones fueron planeadas desde la administración de Roberto Sandoval, donde se utilizó a la fuerza pública para agredir a la población por los resultados negativos de las elecciones estatales.

Para las organizaciones, la violencia en el estado y los ataques en contra de la ciudadanía son resultado de la corrupción que se formó al interior del gobierno nayarita.

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