Difícil zafarse de aquel adagio que dice: “hijo de tigre, pintito” que pesa siempre sobre la estirpe, sobre todo en el ejercicio de la política, tan denigrada e investida de corrupción, complicidades, malos manejos y vida disipada. Reflejo de una sociedad contaminada por las malas artes y la audacia, consideradasLeer más