Redacción MX Político.- A nadie sorprendió. A nadie del mundo pensante y analítico. Quizá sí a los chairos y bots de la cuatroté.

Estaba cantado el rechazo del bloque de contención en el Senado de la República a la reforma constitucional del artículo quinto transitorio de la Ley de la Guardia Nacional, cuya meta es ampliar el plazo para que los militares permanezcan en tareas de seguridad pública hasta el año 2029.

A falta de votos para cumplir la misión presidencial, los presidentes de las comisiones de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y la de Estudios Legislativos Segunda, Eduardo Ramírez y Rafael Espino de la Peña, solicitaron retirar el dictamen con lo que los de Morena y aliados obtuvieron un “respiro” de 10 días que, según los congresistas que frenaron la minuta de la Cámara de Diputados, serán utilizados para cooptar, amenazar y comprar los 10 votos que les faltan para aprobarla.

Sin duda un trabajo y una postura digna de los opositores del PAN, PRI, PRD y MC. Porque autorizar lo que se negoció en la Cámara de Diputados y que llevó a la fractura cuasi total de la coalición Va Por México, niega el respeto a la Constitución.

Seguramente las 240 horas que ganaron los congresistas del oficialismo, será utilizadas hasta el último segundo para “convencer”, por las buenas y si es necesario “por las malas”, a quienes demostraron estar unidos, por lo menos en este tema.

Y más allá de la realidad legislativa, que se muestra en contra corriente a los deseos del iluminado, hay qué reflexionar sobre los costos que traerá para algunos de los actores de la política nacional.

De entrada, escuchar esta mañana la diatriba presidencial en contra de los “conservadores” que impidieron cumplir el sueño, uno de ellos, del huésped temporal de Palacio Nacional.

Seguramente los acusará de ignorar al pueblo, de poner en peligro sus vidas, sus bienes, porque sin la presencia de los militares y marinos en las entidades, los criminales harán de las suyas.

(Eso es una mentira. Lo están haciendo con la bendición presidencial porque, los abraza y no los balea).

Alejandro Moreno Cárdenas debe estar en la angustia. Había prometido hasta matrimonio con el poder ejecutivo federal representado, para el caso, por el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, que cumpliría el compromiso y que los diputados votarían a favor de la iniciativa presentada por su empleada -de Alito- Yolanda de la Torre. Y sí, honró la promesa y la iniciativa se votó por mayoría calificada.

Por supuesto, la bancada del PRI en el Senado no atendió la “orden” si es que la hubo y Miguel Ángel Osorio Chong confirmó la alianza con Julien Rementería (PAN), Clemente Castañeda (MC) y Miguel Ángel Mancera (PRD) además del grupo plural comandado por Emilio Álvarez Icaza.

Y unidos, como los tres mosqueteros con d’Artagnan -MC-, levantaron y blandieron las brillantes espadas y al grito de: no pasará, demostraron ser cuasi invencibles… por lo menos en los terrenos senatoriales y en materia de reformas constitucionales.

A Osorio le puede costar caro su determinación. Mancera de igual manera, está en la mira. Castañeda -léase Dante Delgado-, no está libre de ser perseguido y Rementería encontrará más escollos para ser candidato al gobierno de Veracruz.

Iniciará una cacería sin canes finos que buscan a la zorra, sino con sabuesos policiales cruzados con de la calle, para localizar en las profundidades del infierno político, en donde no todo es rojo sino guinda, para hallar los estos forenses de las vidas de todos y cada uno de los opositores.

Al sonido de la trompeta y a bordo de sus militares autos -ya los caballos no se usan por su lentitud, aunque los vehículos cuenten con más de 300 equinos-, saldrán a la cacería. Tienen 240 horas para presentar a los culpables y hacerlos tenores y sopranos. Es decir, cantantes que acepten interpretar las arias que desea escuchar Nerón antes de enviarlos, a los que corren entre árboles y pasto seco, a las mazmorras y a le mesa del chef en turno.

Hay que leer y no entre líneas, lo que se avecina para Moreno Cárdenas, en primer término y para el no tan poderoso, por lo menos en esta ocasión mostró que la kriptonita sí lo debilita, Adán Augusto López Hernández, quien está a punto de convertirse en llantita de carrito del envase en el que se vendía la Sal de Uvas Picot: en corcholata aplastada.

PD: ¿Por qué había militares, grabando y fotografiando a los senadores, en el salón de plenos?… ¿acaso los solicitó el presidente de la Mesa directiva del Senado de la República?… ¿fue un acto de intimidación en una sede inviolable? Son preguntas para el presidente de la instancia, Alejandro Armenta.

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