Redacción MX Político.- De siempre, los embajadores de Estados Unidos en el mundo, han sabido ejercer el poder que les otorga representar a la hasta ahora, potencia bélica y económica más grande del orbe, aunque en materia militar llevan dolorosas derrotas como las de Vietnam, Corea y recientemente Afganistán.

Sin embargo, por cuanto a México se refiere, con excepciones -como toda regla-, los diplomáticos han sido pacientes y no buscan la confrontación sino tener buenas relaciones para, por supuesto, beneficiar a sus nacionales. Son defensores a ultranza de la riqueza proveniente de la Unión Americana porque, como diría el sexto presidente estadounidense, John Quincy Adams, “Estados Unidos no tiene amistades permanentes, sino interese permanentes”.

A cuento porque el pasado miércoles el embajador Ken Salazar acudió a Palacio Nacional -no informó personalmente ni lo hizo la Presidencia si se reunió con el presidente López- y horas después salieron las voces de legisladores de Morena encabezados por su coordinador, Ignacio Mier para señalar que la iniciativa de Reforma Eléctrica se dejará para el siguiente periodo ordinario de sesiones que comienza el primero de febrero de 2022. El diplomático habría declarado que su país estaba preocupado por las consecuencias que traería aparejada la aprobación de esta reforma y que el interés consiste en saber qué depara el futuro a los inversores estadounidenses de ponerse en práctica la medida.

No se sabe, porque la información no existe, qué hizo cambiar de criterio y de postura a los diputados, porque el presidente no ha dicho esta boca es mía, que durante tres meses han machacado con el tema del cambio de paradigma en materia eléctrica para fortalecer a la Empres (in)Productiva del Estado.

En semanas anteriores, desde Palacio Nacional el presidente arreció la presión sobre los diputados, Cámara de origen para la iniciativa, y amenazó con “dar a conocer los nombres de los legisladores que no la aprueben”. Consciente de que su partido y aliados no alcanzan el número mágico de las dos terceras partes de los individuos presente -eso dice la Constitución-, no necesariamente 334 votos que significan la mayoría calificada siempre y cuando los asistentes sean los 500 congresistas, el Jefe del Ejecutivo federal tiró el anzuelo para que los diputados del PRI mordieran la carnada y sumaran sus votos -a Morena, PT y PVEM les faltan 56 para alcanzar la cifra- y la reforma constitucional se concretaran.

Hay dos hipótesis a considerar. 1.- que el embajador, como representante de Estados Unidos, recibiera instrucciones de la Casa Blanca y del Capitolio, para endurecer la postura respecto de las declaraciones de Manuel Bartlett, quien hizo pública la decisión de no “indemnizar” a los generadores de energías limpias, sean del origen o país que fuere y, 2.- que el presidente López decidiera posponer la aprobación hasta después de realizada la Revocación de Mandato.

Y una tercer: que sean las dos primeras opciones y se trate de un “ajuste” de tiempos y de acciones.

En lo personal creo que es la segunda hipótesis la que tiene mayor valor, sin descartar la primera por la importancia de la relación comercial que ha salvado la economía mexicana vía exportaciones, porque el resultado, aunque no alcance el número de votos para hacerlo vinculatorio, pero que mayormente aporte la negativa de revocar el mandato, supone un respaldo al presidente, lo que le dará oxigeno para actuar envalentonado y convencer, a cualquier precio, a suficientes diputados para que su iniciativa pase sin “modificar una coma o punto”.

Como se quiera mirar, lo cierto es que la discusión de la iniciativa no se iniciará formalmente y por tanto no habrá dictamen que pueda ser subido al Pleno para su discusión, aprobación o rechazo.

Es decir, aparecen los puntos suspensivos…que obligan, a querer o no, a buscar respuestas hasta ahora inexistentes.

E-mail: jesusmichel11@hotmail.com, Twitter: @misionpolitica, Facebook: Jesus Michel y en Misión, Periodismo sin Regaños martes y jueves de 16 a 17 horas por el 760 de Amplitud Modulada

  • — –

Los comentarios emitidos en esta columna son responsabilidad de sus autores y no refleja la posición del medio.

(8 , 8)