Redacción MX Político.- ¿Qué quiere el Ganso de Macuspana?: un país de pobres sin futuro ni ganas de superación, donde no existan ricos ni clases medias y menos aún profesionales a quienes según él nadie necesita incluyendo a nos nefastos economistas, periodistas y columnistas, o una nación informada, pujante que quiera superar obstáculos, crecer y desarrollarse en bienestar.

Todo parece indicar que desea lo primero, un país medieval dónde sólo el Rey, o sea él y su cohorte sean quienes gobiernen, dispongan de vidas y haciendas y den al pueblo miserable, impreparado, conformista y sin deseos de un mundo mejor, lo que su digna majestad considere “necesario” para que sean “felices”.

Para qué empresarios si son unos corruptos; no se necesitan inversiones en un país donde no existen trabajadores que deseen mejorar con su esfuerzo y estudio, construir infraestructuras o investigación. Ahí no se necesitan inversiones, sólo contribuciones para repartir, comprar votos, la voluntad del pueblo sabio y bueno.

¿Para qué desear mejorar económicamente y alcanzar mejores estados de vida en salud, vivienda, seguridad, o para qué estudiar si aquí no se necesitan ingenieros para hacer caminos ni arquitectos para hacer casas, menos aún a periodistas, si el pueblo sabe qué hacer? Aunque luego esos caminos sean destruidos, los puentes se caigan o las casas se derrumben.

Más aún para qué periodistas o columnistas si el pueblo es feliz sin estar informado de lo que no hace un gobierno ignorante, incapaz, rapaz y corrupto como el de la 4T, mucho menos a quienes interpreten y difundan las acciones y dichos de un gobernante que vive en un palacio, que hizo millonarios de la nada a sus hijos, que él mismo acumula riquezas, otorga becas a su consorte y amigos, entre el 70 por ciento de los contratos de gobierno a discreción, con la opacidad que da el poder.

Ese mismo mesías tropical que se llenó las bolsas con dinero ilícito recolectado por sus hermanos, que da protección e impunidad a sus cuñadas, que otorga contratos a los parientes y amigos, que vive con todo lujo y al salir de palacio se disfraza de pobre.

Sí, el mismo caudillo que odia todo lo que él no es por incapaz e ignorante, que resentido persigue a los científicos, clasemedieros, críticos, políticos disonantes o discordantes, que dijo atacaría la corrupción y la usa para chantajear y encarcelar a quienes les guarda rencor.

El mismo que como machuchón, se impone porque él es la Ley, es quien más sabe sin necesidad de estudiar, que se rodea de un grupo de serviles dispuestos a decirle que sí, agacharse ante su presencia para aceptar sus dictados sin chistar y que ocupan carteras de servidores públicos y son simples lacayos del poder absoluto que ejerce.

No es otro que aquél que dijo que acabaría con la violencia y lleva en su cuenta más de 100 mil asesinatos, ofreció gobernar para todos y con sus prédicas desde Palacio Nacional, nos confronta; buenos y malos; holgazanes, ignorantes y pobres contra ricos, aspiracionistas o profesionales. Descubre una vez más un rostro disforme, vengativo y autoritario. Seguramente ahora después de convertir el Conacyt en un receptáculo de mediocres, irá contra las universidades, contra los jóvenes que de todos los estratos sociales intentan prepararse para superar sus condiciones de vida “para ser alguien” y no un parásito social como el que nos gobierna.

Porque también eso odia el profeta olmeca, el estudio, no quiere que haya profesionistas, en el país de sus sueños no se necesitan; como si los edificios, puentes, carreteras, infraestructura urbana y demás, se construyeran sin conocimientos, cálculo y diseño. Total “para sacar petróleo sólo hay que hacer un hoyo en la tierra” como él dice. Economistas menos, son una lacra que le dicen al patrón que todo está mal.

Pero más aborrece a los periodistas que destapan las cloacas de su vida y gobierno, las de sus cercanos, lo que no hace y no, sus mentiras. Por eso tampoco quiere articulistas que desmenucen y descubran públicamente los alcances de un gobierno fallido y revelen incluso sus complicidades con grupos fácticos, que le digan “mira, llevas 500 mil muertos con Covid” ¿Dónde está el dinero presupuestal, el destinado a programas clientelares, el de la inversión? ¿Quién pompó propiedades y empresas de tus familiares y amigos?

Por mi Raza Hablará el Espíritu.

  • — –

Los comentarios emitidos en esta columna son responsabilidad de sus autores y no refleja la posición del medio.

(5 , 5)