Redacción MX Político.- El señor de la foto es popularmente conocido como “Ternurita”, mote atribuible a la fértil inventiva de Víctor Manuel Juárez, a su vez identificado en los bajos fondos del periodismo nacional, donde coincidimos, como “el joven Yuárez” o más sencillo, Vic.

Bien o mejor, mal, el sujeto fue gobernador del Distrito Federal antes de que lo convirtieran en ese mazacote político administrativo llamado Estado de la Ciudad de México.

Fue bautizado como Miguel Ángel Mancera Espinoza y su mayor logro como munícipe mayor de la capital, consistió en un diploma chafa que lo designaba el gobernador más trinchón de todas las capitales del orbe.

Para darle marco y esplendor a su esperpento arrastró hasta esta ciudad a una docena de obsecuentes colegas, entre ellos la parisina. Los paseó, se tomó incontables fotografías que no tuvieron el menor reflejo en los medios.

Se vio obligado a pagar en diarios impresos y en muchos semanarios del país, la inserción de una triste gráfica donde cortan un listón y se muestran alegres risueños. Para los visitantes fueron unas vacaciones cortas pero muy gratas… y gratis.

Debió salir mucho muy caro el numerito que ¡faltaba más! repitió Marcelo Ebrard seguramente con costos aumentados y con el uso de otro organismo pirata dedicado a la venta de preseas. Algo parecido a los crecientes doctorados para periodistas.

O las manos con la respectiva estrella, colocada en el Paseo Joligudense.

Ternurita anda por los rincones ante el temor de que López, El Único, lo mire y decida, como lo ha traslucido, usarlo para mostrar que la moralización de la vida pública va en serio.

Por si acaso, se mantenía en las sombras. Y hoy aparece colgado de la fama, la ternura masiva que concita Frida, la perra entrenada para lo que hizo, gracias al buen trabajo de sus entrenadores.

Carentes de símbolos reales, los mexicanos hicieron del can el equivalente a la Virgen de Guadalupe. Subida al pináculo de los altares, la expresión de Mancera deseando pronto alivio a los males del animal, ya en el ocaso con 15 años de existencia, desató una cascada de cientos de mensajes.

Cabe mencionar la coincidente invocación al Creador para que la proteja y la alivie. Gracioso, uno mostrando sus miserias incluso económicas al recordarse que en los temblores, escenario estelar de Frida, donó insuperables mil pesos para los damnificados.

Los otros intentando distraer a quien seguramente está más que ocupado intentando calmar a Biden, anunciando la Tercera Guerra Mundial, y a Putín, dedicado a prepararla.

Dios les perdone tanta idiotez…

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