• La legisladora Simey Olvera también olvidó que a damnificados del Sureste se le otorgaron 35 mil misérrimos pesos para atemperar su tragedia y pide a Hacienda dinero para los miles de damnificados en el estado cuando en la pasada legislatura votó por desaparecer el fondo para atender desastres naturales

Redacción MX Político.- Un problema frecuente en políticos con exiguas luces intelectuales es tratar de suplir con estridencias sus carencias y eso les conduce, con frecuencia, a tropezarse con su propia lengua.

Eso le sucede a la diputada Simey Olvera, a quien muy poco le agradecerán en la secretaría de Hacienda que, en atropellada perorata desde su curul, en sesión de la Cámara, dejara encuerada la ausencia de apoyos para desastres naturales, cuando exclamó, con tono ufano: «¡Hoy sí pedimos a la secretaría de Hacienda que de los recursos extraordinarios… estamos muy cerca del presupuesto…»

Tres años después, Simey recuerda que no hay recursos de ninguna clase para desastres, que cuando mucho, Hacienda, en caso que le dé la gana, podría liberar «recursos extraordinarios», porque ya no hay Fonden, liquidado por voto de los diputados como Simey, el fideicomiso que disponía de recursos para aplicación automática, y en estos momentos nos enteramos que «ya se autorizaron 35 mil pesos por familia damnificada» por el huracán «Grace» en el sureste hace más de tres semanas. Esa es la agilidad de Hacienda ante desastres naturales.

Simey Olvera es diputada reelecta para otro periodo en San Lázaro, por un distrito que incluye casi toda la zona del estado de Hidalgo que ha sido azotada por inundaciones.

Solo se le ha visto por esos lugares para tomarse una foto, pero desde el recinto cameral, en la ciudad de México, sin peligro de resfriado ni de estropear su ropa, calzado y accesorios personales de importación, se ha dedicado a despotricar y acusar al gobierno anterior de todo lo que sucede en estos días… ¡tres años después que Morena llegó al poder, y desde el primer minuto comenzó a culpar de todo a «los neoliberales!».

Los «legisladores» morenistas recibieron órdenes tajantes de liquidar unos 130 fideicomisos y organismos autónomos, entre otros en Fondo Nacional de Desastres (Fonden), organismo que se encargaba de las reconstrucciones y las indemnizaciones a las familias afectadas por huracanes y terremotos. Para el caso disponía de recursos de inmediata aplicación.

Pero ya desaparecido, los diputados no consideraron necesario sustituir esa ausencia por un mecanismo para llenar el hueco. Porque los desastres naturales, como ya es sabido, tienen fecha fija: las lluvias torrenciales y los terremotos llegan sin previo aviso, pero llegan.

En su, digamos, exasperada oratoria, Simey lanzó su catilinaria: «¡No se les ocurra a los prianistas (¡Riata!) mencionar al Fonden, porque solo fue una fuente de corrupción, que financiaron sus viajes…!»

Todavía tuvo arrestos para intentar una justificación, al estilo puesto en boga desde Palacio Nacional: «¡No es repartir culpas (ajá), es señalar responsabilidades (a funcionarios que hace tres años están fuera) y contar con mecanismos de prevención!» (¡A buena hora, pues!)

ZOE ROBLEDO SEÑALA AL CENTRO NACIONAL DE DESASTRES

La pregunta que desde el primer momento se formuló ante la tragedia del hospital del IMSS en Tula del porqué no se informó a tiempo de los desbordes de presas y ríos, la contestó, después de insistencias del periodista Ciro Gómez Leyva, el director general del IMSS, Zoe Robledo.

En una entrevista por Zoom en noticiario nocturno de «Imagen TV», Gómez Leyva fue insistente en esa pregunta (¿quién debió avisar?) hasta que, después de unos segundos de silencio, con expresión de estupor, el funcionario contestó: «Es… el Centro Nacional de Desastres».

Fue crudamente evidente que las desgracias que padecen los habitantes de Tula y otras comunidades se vieron sensiblemente agravadas por la ineptitud mezclada con indolencia de los funcionarios ya no tan nuevos de la 4T.

Antes y después de la votación para la liquidar el Fonden, los diputados y senadores fueron advertidos con insistencia de parte de expertos: «Es un gravísimo error y lo pagarán los damnificados por el futuro paso de huracanes y los terremotos, entre otras desgracias naturales».

Los de la 4T no son tan brutos como para no recordar eso, y por lo mismo, muchos funcionarios y «comunicadores” de la 4T se apresuraron a proclamar, a voz en cuello, que «no ha sido necesario el Fonden, hay presupuesto suficiente».

Por eso la diputada Simey Olvera salió al ruedo para vociferar contra un gobierno que entregó la administración hace tres años y repetir la misma cantaleta de que «el Fonden sólo sirvió para manotear dinero y nada más».

Pero no llegan los fondos, ni las medicinas, ni los médicos ni… nada.

Solo las peroratas de doña Simey Olvera… desde San Lázaro, con café, galletas… y mucha desvergüenza.

Por Antonio Ortigoza Vázquez / @ortigoza2010

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