Redacción MXPolítico.-A dos meses de entregar el poder Ejecutivo de Hidalgo, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), a través de Omar Fayad Meneses, la administración sigue lenta y más perezosa que nunca.

Fayad Meneses, sigue presumiendo su gran “amistad” con Andrés Manuel López Obrador, Presidente de la República, pero la verdad es que no existe tal. 

Hay que decir, que MORENA con su actual gobernador electo, Julio Menchaca, quien tomará posesión este próximo 5 de septiembre, tiene una bomba de tiempo en las manos.

El PRI tras 93 años de robo, saqueo y engaños, deja facturas muy caras que vamos a pagar todos, y sin pretexto. 

La pobreza del más del 60 por ciento de su población, huachicol de hidrocarburos en varios municipios del Estado, desaparición de personas, narcotráfico, falta de empleo, migración de su población, mujeres y hombres violentados.

La deserción de su población en escuelas básicas, falta de atención médica, cobro en los hospitales públicos y la inseguridad que se vive a flor de piel, ponen al gobierno de Julio Menchaca en una situación difícil.

Habría que saber cómo deja el Estado, su ya saliente gobernador, porque aunque presuma su falsa amistad con el Presidente de la República, es necesario y urgente, una auditoría en toda la administración. 

El gobierno de Julio Menchaca no será nada fácil, tiene en contra todos los problemas ya mencionados, pero tiene otro, y muy grave cáncer de extirpar: la burocracia priista que no dejará trabajar y mucho menos erradicar vicios acuñados por casi un siglo.

Con carácter de urgencia, hay que saber con qué contamos y cuál será la posición del Gobierno federal para ayudar a un Hidalgo que lo dejaron en cueros.

@MarcoA_Olvera

hidalgomex_19@yahoo.com.mx

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