Redacción MXPolítico.-Pareció broma cuando el mesías de la 4T dijo que en su presentación en el Consejo de Seguridad de la ONU el nueve de noviembre, hablaría de corrupción, dado que México se encuentra en los peores niveles desde que organismos nacionales e internacionales miden el fenómeno asociado a la transparencia.

Pero eso no lo ve el Ganso; aplica aquello de “la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”. Lo malo es que, si realmente habla del tema en la ONU justo a tres años de su gobierno, cuando ya debía presentar algún resultado, hará el ridículo, seguramente se reirán de él quienes tienen “otros datos” pues se exhibirá como un mitómano que vive en un mundo paralelo a la realidad que todos vemos; lo peor será que dirán “pobre México ¿En manos de quién estás?

Pero también el Word Justice Proyect afirma que a pesar de los “esfuerzos” contra la corrupción, México se encuentra en el número 135 de los 139 países evaluados, no sólo por la ausencia de resultados en ese sentido y que ofreció el profeta de la 4T, asumiendo su combate como bandera de campaña y de todos los días para deslegitimar a “los otros” a quienes no les ha encontrado evidencias probatorias. 

El único confeso de corrupción, Emilio Lozoya Austin, está libre a pesar de aceptar que recibió sobornos millonarios y que afirma, repartió entre diversas personas, pero sin probarlos, encontrándole a él cuentas por seis millones de dólares en Alemania.

En cambio, por acusaciones de Lozoya, hay dos personas en la cárcel y varios personajes de la vida pública y privada, son acosados, perseguidos, desprestigiados, sin que medie para ello confesión o probanza alguna. También está presa por no cooperar, la extitular de Sedesol, Rosario Robles Berlanga, caso que tiene un claro tufo a revancha política.

La misma cancelación del mega Aeropuerto Internacional de Texcoco, tuvo como argumento la corrupción que nunca se probó y el posible responsable, ya se murió.

Total, que la lucha anticorrupción se quedó en mera promesa y hoy, es parte de la Cuarta, tanto que ya estamos sólo por arriba de países africanos. En 2019 estábamos en el lugar 117 y hoy, 18 posiciones atrás. El índice Global de Estado de Derecho, dice que nos superan Uganda, Camerún, Camboya y Congo. De los 32 países latinoamericanos, somos los últimos. Ni Venezuela, Argentina o Nicaragua están tan mal.

El organismo afirma que uno de los factores que “ayudan” a la evaluación tan mala de México, es el “esfuerzo” del gobierno del mesías tropical por debilitar órganos judiciales y de transparencia.

En este sentido, Transparencia Internacional apunta que, entre 180 países evaluados, México está en el lugar 124, a la par de Azerbaiyán, Gabón, Malaui, Mali, Rusia, Bolivia y Kenia.

Frente a lo no hecho, en México se dan casos flagrantes de corrupción donde la lista engrosa día a día, inició con el escándalo de los hermanos recolectores del caudillo de Tepetitán, Pío y Martín; previamente el enriquecimiento de los hijos de manera “desconocida”, las propiedades del anciano titular de CFE, de los Sandoval, los trafiques de los junior y hermanos de los funcionarios mencionados, lo de los millones de Ana Gabriela Guevara en la Conade, los trastupijes de Rocío Nahle en Energía con sus compadres y amigos; la danza millonaria en el Banco del Bienestar y que inició Rabindranath Salazar más los que se acumulen.

En transparencia con tufo de corrupción, los más de 300 mil millones de pesos entregados de manera directa en contratos, la opacidad en la entrega de los dineros de los programas clientelares que incluso le reclaman al Ganso en sus giras, además de los de la prima del machuchón, los que le dieron a Carlos Slim y sus cuates, al hijo de Bartlett, al hermano del titular del IMSS y también lo que se sume. La Auditoría Superior de la Federación tiene observados 270 mil millones de 2020.

Y con esa cara y esos datos, el inquilino de Palacio Nacional hablará de corrupción en la ONU. Claro llevará su pañuelo blanco, el que ha sacado 21 veces en las mañaneras.

Autor: Miguel A. Rocha Valencia

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