Redacción MXPolítico.- Una vez más, el ganso defendió a quienes le son fieles: A uno, por callar y ser florero, al otro por casi canonizarlo y llevar al país a uno de sus peores desgracias y ser cómplice del genocidio que vive el país por mezquindad, incapacidad o perversidad, o todo junto.

A su estilo, el machuchón dijo que, a uno, al que calla y se traga la desvergüenza de ser secretario y acepta ser decorativo lo va a sostener, igual que al otro, que incluso presumió, llevó de llaverito a Nueva York porque aguanta todo, hasta los ataques de quienes no lo queremos.

Lo justificó y dijo que es de lo mejor, a la vez que decía a sus detractores “tomen para que aprendan”, en vez de manifestar su pesar por quienes no debieron fallecer a causa de políticas, diagnósticos y decisiones fallidas que enlutaron más de 500 mil hogares mexicanos, de los cuales, algunos se extinguieron al morir toda la familia.

Y qué decir del otro que estuvo en la mañanera, eso sí, sin los entorchados, pero con las cuatro estrellas plateadas y el águila que le debía dar vergüenza portar y que pide sumarse, como nunca lo hizo un militar en la historia reciente, a un proyecto político que le da todo incluyendo lo que no pide, desde dinero, poder, empresas, presupuesto para robar, impunidad absoluta y la veta que significa administrar el crimen organizado.

Ese, también fiel al sometimiento a cambio de riquezas, impunidad y poder, se mantuvo callado, eso sí con cara de piedra, inexpresivo y compartiendo el desdén por los más de 103 mil asesinatos en la actual administración y de los cuales en la mañanera “presumieron” que a octubre de este año “apenas” iban 28 mil 100 muertos, con lo cual hay una reducción del 3.9 por ciento en relación al año pasado.

Es obvio que ahí no se incluyen las masacres recientes en Zacatecas, Puebla, Guerrero, San Luis, Puebla o Michoacán, donde los “colgados” pasan a la estadística y a la creciente impunidad que reina en el país a pesar de que hoy deberíamos estar mejor vigilados con 80 mil elementos de las Fuerzas Armadas y 100 guardias nacionales.

Tampoco por esos muertos, que incluyen policías municipales, estatales y federales hay empatía. Se acabaron los tiempos en que los militares se enfrentaban a los criminales. Hoy se guardan en sus cuarteles o laboran de administradores o empresarios luciendo, uniformes que deshonran lo mismo que barras, estrellas y águilas relucientes.

Esos distintivos que en otros tiempos fueron sinónimo de orgullo, de respeto militar y que, en muchos casos, se trastocó en corrupción administrativa e incluso criminal.

Ese fue el “tomen para que aprendan”, que también podría aplicarse al incremento del contrabando en las aduanas marítimas y de tierra, ya que el ingreso de precursores para drogas sintéticas no se detiene, es millonario, en tanto que las mercancías ilegales incluyendo las armas, se introducen al país como en los mejores tiempos de la corrupción neoliberal.

El ejemplo más claro, lo reportan desde Tamaulipas. “Aunque desde julio las aduanas del país son controladas por el Ejército y la Guardia Nacional, el contrabando de mercancías en cruces como los de Matamoros se incrementó en los últimos meses”, según denuncia de José Joel Gómez Velasco de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco).

De hecho, el fenómeno se da a lo largo de la frontera norte, por eso los encarnizados enfrentamientos en Miguel Alemán o Reynosa por el control de las plazas por ahí pasan mercancías diversas, personas, armas y droga. En Matamoros tienen detectados más de 300 puntos de venta de productos irregulares, lo mismo en comercios informales y cocheras o clandestinos.

Ese floreciente mercado sólo tiene una explicación, que no nos van a dar en las mañaneras, a pesar de que las autoridades militares y de Hacienda (SAT), están enteradas.

Tomen para que aprendan, de parte del mesías de la 4T.

Por MI Raza Hablará el Espíritu.

Autor: e  Miguel A. Rocha Valencia

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