EL CASTILLO

Redacción MX Político.- Otro panorama incomprensible en el presente se basa clara y para rápida comprensión en el refrán “los patos le tiran a las escopetas”. Tal es caso de los morenistas cuando pretenden darle clases al INE sobre cómo ahorrar para llevar a cabo la revocación de mandato. Quienes deben, están obligados a cumplir con las leyes y la reglamentación electoral, ahora pretenden aleccionar a los consejeros. Sergio Gutiérrez Luna, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados emulando a Luis Miranda, pretendió indicar sin manzanitas, pero apoyado en video una gráfica poco presentable, dejar establecido Lorenzo Córdoba gana un salario mayor al del presidente, son 166 millones para ¿ropa? y los destinados a otras prestaciones son 259 millones, así que pueden, recortando sus gastos, sacar adelante otras tareas, apuntó. Hubiese tenido tal vez algún efecto su presentación si, al mismo tiempo, revela el presupuestazo y las prestaciones con las cuales cuentan los curuleros en el presente y hacer comprensible si todo ese dinero solamente sirve, en el caso de morenistas, para aprobar cualquier iniciativa presidencial presentada ¿Qué tan caras nos salen a los mexicanos estas decisiones cuyos términos dejan insatisfecha o con grandes dudas a una gran mayoría?

El “parque” para las escopetas está en los presupuestos. Como es posible visualizar, las intenciones de desaparecer o de “transformar a fondo” al INE, están muy presentes y ahora con las elecciones del próximo año sumadas a la consulta sobre revocación de mandato, tarea a la cual han puesto a trabajar no solamente a los del grupo Servidores de la Nación, sino a otros servidores, a los gobernadores surgidos de Morena, muestran disponibilidad para llevar al máximo desgaste a este Instituto. El otro poder al cual ya le pusieron etiqueta para dejar de significar equilibrio, autonomía, división, es al Judicial. Por lo pronto ha considerado el senador Ricardo Monreal como “casta inconsecuente” a la Suprema Corte de Justicia, urgiéndolos a frenar la opulencia. A este calificativo se suma la expresión del Almirante titular de la Secretaría de Marina al referir “el Poder Judicial es el enemigo”. Bajo visiones todavía incomprensibles se respalda el recorte presupuestal realizado por los Diputados pese a tener saber tienen encima las resoluciones laborales.

Y los cambios o ”transformaciones”, se reproducen también en áreas otrora autónomas. Lo ya denunciado: la Auditoría Superior de la Federación, sus integrantes, estaban siendo sometidos. Según ha declarado Gerardo Lozano, auditor especial quien renunciara a su cargo la semana anterior, en el presente las auditorías se maquillan, se presenta un informe y se turna al área de seguimiento, lo cual nulifica por completo cualquier combate a la corrupción y a la impunidad. Se lanzaron críticas y se dieron instrucciones desde Palacio Nacional para, por ejemplo, cambiaran los números relacionados con la cancelación del Aeropuerto en Texcoco, en los cuales daban a conocer el reporte sobre los costos reales. Solamente hubo rechazo y “otros datos”, pero aún no se sabe como han liquidado a quienes invirtieron en bonos o contrataron créditos y bajo cuáles términos se cancelaron contratos. Diciéndose diferentes hicieron exactamente lo mismo cuando en el sexenio de EPN callaron la indemnización a la empresa china encargada de la construcción del tren México-Querétaro. La Fiscalía General de la República tampoco puede considerarse autónoma y menos aun la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Ambas están desdibujadas y no tienen ya una responsabilidad cumplida y reconocida.

Las disposiciones presidenciales abarcan todos los órdenes y van dirigidas lo mismo a ministros, a legisladores, a gobernadores, a burócratas. No hay límite y se marcan tiempos y plazos. A las obras suficientemente conocidas ya se les etiquetó como de seguridad nacional, a las dependencias les dieron cinco días para llevar a la autorización proyectos, se pueden cambiar los nombres de programas y así Sembrando Vida se rebautiza como Sembrando Oportunidades, aunque la devastación sea la misma. Todo esto puede pasar aún y cuando todavía no se tenga a las fuerzas armadas con el puño en alto aprobando. Ya veremos después.

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