EL CASTILLO

Redacción MX Político.- Human Rights Watch (HRW) exhibió, una vez más, la catástrofe de derechos humanos en México y denuncia que el presidente Andrés Manuel López Obrador es un líder populista que “desde que fue elegido democráticamente su misión es desmantelar las frágiles instituciones democráticas de México y atacar el Estado de derecho”. José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW, acusa al gobierno del presidente Joe Biden de ignorar los ataques del mandatario mexicano al Estado de Derecho. Las justificaciones de los funcionarios del gobierno estadounidense sólo confirman esta adversa situación en territorio mexicano. También Amnistía Internacional denuncia en sus informes violaciones graves a los derechos humanos como desapariciones forzadas, uno excesivo de la fuerza, ejecuciones extrajudiciales, actos de tortura y respuesta desproporcionada por parte de las autoridades, entre otras. Además de confirmar que los delitos penales en nuestro país tienen un elevado índice de impunidad, el cual alcanza una tasa de hasta 99 por ciento. El informe anual de AI, presentado el pasado mes de abril, destaca la militarización de las fronteras y la consolidación de la política militarizada en respuesta a la seguridad pública. “La Guardia Nacional sigue asumiendo funciones de seguridad pública. Vemos ahora incluso que ha sido desplegada a las fronteras para control migratorio, violentando derechos de las personas”.

El 2020 fue el año en que el presidente incluyó, además, a las fuerzas armadas en otros espacios tradicionalmente civiles como la construcción de mega obras, la gestión de la seguridad pública o la gestión del Banco del Bienestar. “Por ejemplo, en mayo se emitió un decreto permitiendo el despliegue permanente de las fuerzas armadas en operaciones de seguridad hasta marzo de 2024. Decreto que, por cierto, no tiene ningún llamado al respeto por las normas internacionales de los derechos humanos”, subrayó Tania Reneaum, directora de AI en México. AI subraya América Latina y el Caribe continúan siendo la región más peligrosa para las personas defensoras de derechos humanos y los periodistas, quienes “continúan sufriendo agresiones, amenazas, procedimientos indebidos, detenciones arbitrarias y vigilancia ilegitima en casi todos los países del continente”. Entre las conclusiones del informe destaca México sigue siendo el país más peligroso para ejercer el periodismo, mientras que ocupa el tercer lugar en cuanto a asesinatos de defensores de derechos humanos, en una región que concentra 79 por ciento asesinatos a nivel mundial.

En un artículo para Los Ángeles Times, José Miguel Vivanco recuerda que cuando la vicepresidenta Kamala Harris visitó México y se reunió con el presidente López Obrador, fue cuestionada sobre su preocupación por la actitud hostil del mandatario mexicano hacia los medios y la sociedad civil. “Harris respondió inicialmente que había instado al presidente mexicano a respetar la independencia del sistema judicial, la prensa y la sociedad civil. Sin embargo, horas después, su portavoz emitió una corrección al servicio de cable español EFE, diciendo que la vicepresidenta había estado confundida; ella y el presidente mexicano sólo habían hablado de inmigración y economía, nada más”. Tyler Mattias, investigador de HRW, destaca que López Obrador “también ha perseguido al sistema judicial”. Además, ha eliminado o propuesto eliminar muchas agencias gubernamentales que no están bajo su control directo, incluidos los reguladores independientes de energía y telecomunicaciones, fondos para proteger a periodistas y responder al cambio climático y desastres naturales, la agencia de transparencia independiente y la autoridad electoral independiente”.

El artículo del medio californiano también destaca: López Obrador “decretó que a los proyectos de construcción e infraestructura del gobierno se les otorgarían permisos automáticamente sin ninguna revisión por cuestiones de “seguridad nacional”, quedarían exentos de las reglas de transparencia”. Tanto Vivanco como Mattias critican que AMLO tache “a cualquiera que lo critique o se interponga en su camino de “neoliberal” o “conservador”, nebulosos grupos de adversarios a los que describe como corruptos y moralmente en bancarrota”. El texto publicado en Los Ángeles Times concluye: “López Obrador estará en el cargo otros tres años. Su coalición aún controla ambas cámaras del Congreso y ha dejado claro que está dispuesto a enmendar la Constitución si es necesario para eliminar los obstáculos para lograr sus objetivos. A menos que cambien las circunstancias, no hay indicios de que pretenda alterar su curso”.

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