EL CASTILLO

Redacción MX Político.- Todavía pueden tenerse esperanzas de lograr que, provocadas por la presión social y de los medios de comunicación, pero, fundamentalmente de la prontitud informativa dentro de las redes sociales, surjan cambios y en ellos se de marcha atrás a situaciones en extremo delicadas y más de una de ellas verdaderamente vergonzosas. Tal es el caso de Emilio Lozoya Austin, ya sin el “N”, disfraz al cual nadie le da importancia y es provocador de burlas al por mayor. Su detención no ha sido producto de la aplicación de la Ley, de la lectura correcta a sus ilícitas acciones, las cuales han estado desviadas en extremo y, por lo tanto, no dan sustento a que le hubiesen sido otorgados los beneficios autorizados a los soplones. Se supone las delaciones van en orden vertical y lo de los sobornos de Odebrecht caminan al extremo y apuntan a quienes ni siquiera son sus pares sino tomaron el rumbo de otro poder, del Legislativo.

Es absurdo pretender creer los abogados del ex director de Pemex ni siquiera se las olieron de que aprenderían a su defendido en cuanto llegara a los juzgados del Reclusorio al cual se le confinó. Lozoya y su familia, lo intuían y ¿quién presionó a los licenciados para entregarlo? El juez, inclusive, no recibía aún la orden de darle un giro total al caso, y esto pudo observarse cuando su primera determinación consistió en entregarle un plazo de 30 días para abonar en su defensa. La petición de la Fiscalía se presentó en el último momento y la causa radica en la ridiculización hecha al presentarse como la fresca mañana a cenar en un lugar no solamente público sino cuyos costos en los platillos son altísimos, solamente para paladares con signos de peso debajo de la lengua.

Los vericuetos con los cuales tratan de presentar una lucha contra la corrupción hacen desaparecer esta intentona. Los abogados menos experimentados sujetan a su defendido y presentan una serie de documentos relacionados con la salud o de plano les aconsejan la huida antes de entregarlos para ser enviados tras las rejas. Los de Lozoya, lo condujeron directamente al patíbulo y habiendo antecedentes como el de la fotografía difundida por la periodista Lourdes Mendoza, la cual se viralizó y lanzó las críticas más severas sobre la 4T y directamente a López Obrador. La actuación del ex funcionario al final de la audiencia deja mucho que desear, más aún cuando hubo de recurrir hasta a su señora madre para hablar del cumplimiento de los acuerdos.

Pese a lo ocurrido, la pantomima del juicio anticorrupción al ex director de Pemex, Emilio Lozoya, sigue. Ahora se verá si realmente hay videos, pruebas en las cuales se incrimine a Peña, Videgaray, quienes no eran en el organigrama de la petrolera y en línea directa sus superiores. No puede presumirse de éxitos cuando sólo se tiene un cuarteto en la cárcel: Rosario Robles, Jorge Luis Lavalle, Emilio Lozoya y al abogado Juan Collado. Observándolos directa y concienzudamente, son auténticos charales. Con la primera aparece la venganza como primer objetivo; del segundo una paliza al PAN; el tercero les resultó un fiasco y con el último pretendieron dar un gran golpe bajo la premisa de llegar a convertirlo en sapo, sapote.

Ya la FGR consideró improcedente el criterio de oportunidad otorgado a Lozoya y cabe resaltar, los otros tres se han negado a acogerse a esos beneficios. Las acusaciones, después de brindar tanta protección son por cohecho, lavado de dinero y asociación delictuosa. Dicen podría alcanzar hasta 35 años de cárcel. Ante el juez, los representantes de Gertz Manero acusaron al ex funcionario de haber usado la petición del criterio de oportunidad para dilatar y obstaculizar el proceso en su contra ya que no ha tenido la más mínima intención de reparar el daño lo cual era un requisito indispensable. La cereza del ridículo pastel corrió por cuenta de Granados Quiroz de la UIF y de López García de la FGR al “descubrir” el ex funcionario petrolero cuenta con dos millones de euros en una empresa “offshore” hasta ahora ocultos, capital con el cual pude darse a la fuga. ¿Antes no sabían de su riqueza familiar y personal?

Tal vez a don Andrés Manuel el tema le sirva para su presentación en la ONU cuando aborde el tema de la corrupción, pero a sabiendas de estar, el mundo entero, informado sobre los acontecimientos en México, incluyendo las imparables masacres.

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