Redacción MXPolítico.- Tirios y troyanos aceptan que el manejo macroeconómico de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador ha tenido en estos primeros tres años de gobierno, ha sido de absoluta disciplina fiscal y financiera, con lo que se mantiene solidez en la salud económica nacional.

A la mitad del camino, López Obrador festeja su mandato con masiva reunión en el Zócalo capitalino con lo que confirma la aceptación popular que de acuerdo a todas las encuestas se ubica sobre el 60 por ciento en promedio. Hasta la medición que publicó este martes el periódico Reforma otorga una aprobación al Gobierno Federal de 50 por ciento.

Para el vocero presidencial, Jesús Ramírez Cuevas, México mantiene un fortalecimiento económico, no solo a nivel macro sino también en el campo, en las comunidades indígenas donde se ha fortalecido su situación mediante programas sociales, los mismos que también llegan a las zonas urbanas.

El responsable de la Comunicación Social del régimen no deja de observar reto  hacia el futuro como la necesidad de lograr una recuperación económica sostenida con mejores salarios, para dejar de ser la maquiladora de Estados Unidos y convertir al país en una economía integral dentro de América del Norte.

La economía y el desarrollo social son los dos grandes esfuerzos de un gobierno que mucho ha perturbado a la derecha nacional, que durante décadas obtuvo incalculables ganancias, muchas de ellas ilícitas, por los pasados gobiernos neoliberales.

El pendiente aún no satisfecho es el de la violencia generada por el crimen organizado, especialmente los cárteles de la droga, aun cuando se ha logrado evitar que en los enfrentamientos fuera gente inocente, como lo destacó la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez.

Falta mucho por alcanzar, eso es indiscutible, más aún bajo la pandemia del Covid-19, que tanto ha afectado en lo económico y en lo social, pero se está en el rumbo correcto.

SUSURROS

El proceso de venta de la participación de Shell en la refinería Deer Park, en Texas, a Petróleos Mexicanos (Pemex) ha sufrido un retraso por no contar con el visto bueno del Comité Federal de Inversión Extranjera de Estados Unidos (CFIUS, por sus siglas en inglés).

Se teme que no sean solo valoraciones financieras las que atoren la venta a Pemex sino políticas de parte de la administración estadounidense.

Autor:  Salvador Martínez García

Email: salvadormartinez@visionmx.com Twitter: @salvador_mtz

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