Redacción Oaxaca Político / NVI Noticias.- Por estar fuera de operación desde hace varios años, las plantas tratadoras de aguas residuales (PTAR) y de aguas negras (PTAN) de la refinería Antonio Dovalí Jaime de Pemex, localizada en el puerto de Salina Cruz, vierte diariamente 13 mil metros cúbicos de agua contaminada al mar en la bahía La Ventosa.

Según información ofrecida por personal de la ahora empresa productiva del Estado, la PTAR ha dejado de procesar siete mil metros cúbicos por día de aguas con residuos de aceite e hidrocarburo de los canales pluviales que se encuentran al interior de la refinería desde hace cinco años.

Mientras que la PTAN ha también dejado de procesar seis mil metros cúbicos por día de aguas negras de la refinería y de las aguas negras del puerto de Salina Cruz, que recibe a través del cárcamo EB1, ubicado la colonia Petrolera.

La PTAR debería eliminar el aceite e hidrocarburo de las aguas residuales de la misma refinería y remitirla a la red de líneas contraincendios, pero como no funciona se va directamente al mar.

Los más grandes derrames de la PTAR y la PTAN en la bahía La Ventosa, se registraron entre el 16 y 30 de junio pasado.

De acuerdo con el reporte, las dos plantas fueron prácticamente abandonados por Pemex después del incendio en la casa de bombas de la refinería sucedido en junio del 2017.

Gran afectación económica

El agente municipal de la bahía La Ventosa, Osiel López Jacinto aseguró que el vertimiento de las aguas residuales y negras en el mar, ha originado una grave afectación económica en la comunidad, porque la mayoría de sus habitantes se dedican a la pesca y a la extracción de mariscos.

“Las 82 familias, entre padres e hijos, que se dedican a esta actividad, tienen varadas sus lanchas desde hace 20 o 25 días”, asentó.

Explicó que los habitantes se han visto obligados a trabajar ahora como ayudantes de albañil en alguna obra en construcción o a limpiar terrenos en el campo.

Subrayó que los habitantes decidieran salir al mar, el pescado, así como los crustáceos y moluscos extraídos, no tendrían mercado, porque la contaminación se ha hecho pública en la población, principalmente del puerto de Salina Cruz.

“Como ya todo se sabe, la gente ya no quiere consumir pescado y mariscos de La Ventosa”, agregó.

Aparte de esto, destacó que esta situación se ha agravado ante la veda decretada por el gobierno federal para la extracción del ostión, entre el 1 de junio pasado y el 1 de septiembre próximo.

Resaltó que Pemex ha entregado vales de 40 litros de gasolina a quienes se dedican a la pesca y extracción de mariscos, aglutinados en las cooperativas la Barra del Río Tehuantepec y Sotavento de Bahía de La Ventosa, para tratar de resarcir los daños ocasionados por la contaminación.

“Además que es una miseria esa cantidad, de nada le sirve la gasolina, porque no pueden salir al mar”, señaló.

Mencionó que algunos habitantes guardarán esos vales para ocuparlos en su momento y salir a pescar, pero quizá otros los vendan por su situación económica.

Observó que la contaminación está afectando a unos 30 restaurantes de la comunidad, sobre todo, los ubicados a la orilla de la bahía.

Ante esta situación, la autoridad municipal requirió a Pemex para detener el vertimiento de las aguas residuales y aguas negras en el mar, porque la principal actividad de la comunidad es la pesca y la extracción de mariscos.

GPP

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