El siguiente año vendrá con muchos cambios, ya que el 2021 nos enseñó a adaptarnos a la nueva realidad que tendremos que vivir. El coronavirus sigue, y seguirá, será una enfermedad con la que tengamos que convivir por un tiempo, que el uso del cubrebocas y ponerse su vacuna será la mejor protección en nuestro día a día. 

Algo de lo que ya nos estamos percatando es del alza de precios, todo está subiendo, es decir, que está costando más adquirir un bien o servicio. En México y en el mundo se están sintiendo los golpes en las carteras de las familias, y era algo que los especialistas ya pronosticaban que pasaría, ya que derivado de la crisis sanitaria que inició en el 2020 ocasionó que el gobierno diera apoyos a las personas, imprimiendo más dinero, y eso provoca inflación. 

De hecho, 40% de los dólares totales que existen hoy en día fueron impresos en los últimos 12 meses, es decir, poco menos de la mitad de todos los billetes verdes que circulan en el mundo, se crearon en menos de un año. Una total locura. Esto se traduce en inflación y la depreciación de las monedas.

Actualmente la inflación en México, según con datos del INEGI, está por encima del 7%, esto significa que tu dinero que tienes actualmente en el banco/de bajo del colchón vale menos, duro golpe para la economía familiar. El 2022 iniciará con una de las peores cuestas de enero de los últimos tiempos. Una recomendación, ahorra todo lo que puedas, no te gastes el aguinaldo y guárdalo, porque seguramente lo tendrás que ocupar próximamente.

Si bien es un problema que está afectando a todo el mundo, pero el gobierno federal junto con el Banco de México debe de realizar un plan para que la inflación no pegue tanto al poder adquisitivo del mexicano, y destinar el mayor del dinero a acciones que beneficien a la reactivación económica y contener la crisis financiera.

Las previsiones globales son que la presión inflacionaria vaya disminuyendo a medida que los puertos y otros centros logísticos vuelven a operar a pleno rendimiento, se espera que a mitad del año que viene las aguas deberían haber vuelto a su cauce. El consenso del mercado también anticipa que en 2022 en México se registrará una reducción de la inflación de casi la mitad (4%), más cercano a la meta del Banco de México.

Lo que se necesita para poder controlar la inflación es aumentar la producción, que se mejoren los canales de suministro, que se retire dinero en circulación aumentando las tasas de interés y que la mayoría de las personas se vacunen, ya que si no lo hacen, lo que puede ocasionar es que se generen variantes del coronavirus mas fuertes y que volvamos al confinamiento. 

El gobierno federal y sus ciudadanos deben de ser muy cautelosos en cómo se gastan sus recursos, ya que un mal uso, podría llevarlos a tener problemas mayores. 

Será un fin de año apretado, pero siendo precavidos y vacunándonos se podrán dar las soluciones prontas para acabar con los viejos fantasmas que un nos persiguen.

Felices fiestas, nos leemos el próximo año.

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