Carta de magistrado asesinado exhibe a exsubprocurador de Oaxaca y lista negra de personas para ser asesinadas

Minutos antes de salir de su casa y ser asesinado el lunes 13 de septiembre, el magistrado del Tribunal de Justicia Administrativa de Oaxaca (TJAO), Enrique Pacheco Martínez, echó un último vistazo a una relatoría de hechos dirigida al fiscal del estado, al Con- greso local —que en 2015 lo nombró para el cargo— y al gobernador Alejandro Murat Hinojosa.

En la denuncia —redactada entre el jueves 9 y viernes 10 de septiembre—, Pacheco Martínez dejó constancia, con pruebas, de los sucesos que envolvieron su ejecución. Es una historia detallada de las repetidas amenazas de muerte que le hicieron, según su testimonio, al menos tres personas.

En el escrito quedó el llamado tardío a las autoridades para que lo protegieran; y anticipó que, sobre tres notarios públicos, un abogado y un periodista, pesan amenazas de muerte.

El abogado Enrique Pacheco acusó como autores de las amenazas de muerte en su contra al exsubprocurador oaxaqueño Enrique T.F., a Aurelio T., suegro del magistrado asesinado y líder gremial; y a Jesús Adrián V., a quien identificó como “sicario” al servicio de Enrique T. y que se hace llamar Adrián Colmenares.

Excélsior obtuvo copia del documento fechado el 13 de septiembre de 2021, día que fue asesinado el magistrado, antes de subir a su camioneta en la capital de Oaxaca, cometido, según las investigaciones, por dos personas que se disfrazaron como personal de limpia para no levantar sospechas de su objetivo.

En una parte del texto del magistrado Pacheco Martínez mencionó una discusión con Aurelio T., ocurrida a principios de este mes. El motivo se centró en una disputa por la separación conyugal que Pacheco tuvo con la hija de Aurelio T., Mayra Erika T.V., con quien se casó en 2014, en Los Ángeles, California.

“La semana pasada alegué con él. Me expresó que si no le dejaba mi casa, un departamento en la ciudad de México y la mitad de mi salario a su hija, así como una fuerte cantidad de dinero, él, su hija, Toro en complicidad con el señor Juan José M. me iban a matar, esto, más que todo, constituye una peligrosa asociación delictuosa que me hace temer por mi vida y refuerza la creencia que el señor T. y el señor M. tienen ya actividades poco decentes y que mi vida corre peligro, porque mi suegro y T.F. son muy peligrosos”.

FUE EXTORSIONADO CON $6 MILLONES

El magistrado reconoció que él fue quien presentó a T.F. con su suegro, “otro error muy grande que cometí”, escribió Pacheco y agregó: “El señor T. y el señor Aurelio T. entonces tuvieron relaciones poco legales, ya que se empezaron a dedicar a “hacer negocios”, cuando rompí con su hija Mayra Erika, el señor T comenzó a “traerme” supuestos “mensajes” amenazantes de T.F”.

Pacheco Martínez preparó ese documento, como parte de su estrategia para protegerse ante eventuales ataques en su contra; este intento de protección iba aparejada de una conferencia de prensa que planeaba ofrecer el lunes 20 de septiembre, donde también denunciaría los chantajes de T.F. en su contra y que le habían costado 6 millones de pesos, que aseguró se trataba de la herencia que le dejó su madre, Pilar Martínez. Además de una cadena de falsificaciones de documentos gubernamentales y notariales, que son parte de la denuncia de Pacheco, realizadas por T.F. para apropiarse ilegalmente de distintos terrenos en Oaxaca.

Excélsior también tiene copia de los seis recibos, que en total suman 6 millones de pesos, por 500 mil, 600 mil, un millón 600 mil, un millón, millón y medio y 800 mil pesos, entregados por Pacheco Martínez a T.F., entre el 7 de febrero y 15 de junio de 2018. Todos firmados por el ex subprocurador.

Toro Ferrer está en prisión preventiva desde el 7 de mayo de 2021, por una pugna por un desalojo en contra el caricaturista José Bolaños del periódico El Imparcial. No es la primera vez que T.F. es arrestado. En 1994 T.F. fue capturado junto con el colombiano Oscar Ovidio Macías Restrepo en posesión de un kilogramo de cocaína pura y pasó seis años en la cárcel. Según el documento de Pacheco Martínez, desde la prisión de Etla, T.F. lo amenazó a través de un teléfono con clave de Guadalajara. “Su amenaza consiste en que no debo de denunciar los hechos que ahora denuncio, como se lo anticipé, porque me defraudó y me trató de vender predios a todas luces propiedad de otras personas, lo cual es un delito, por las falsificaciones, abusos, excesos, y toda la gama de antisociales que representa”.

EL “SICARIO” LO FUE A VISITAR

La otra pista que dejó Pacheco Martínez sobre quién habría podido atentar contra su vida, es la supuesta relación de T.F. con “el sicario que dice (T.F.) que le hace “las chambas” (me) dijo ser antes de que rompiera en definitiva diálogo con él, porque ya me cansó, es un señor que se hace pasar como ‘Adrián Colmenares’ o bien, como en verdad se llama Jesús Adrián V.R. (…) sujeto ligado al grupo de Catem, dirige una organización delictiva de tomateros que se instalan precisamente en los predios de Triplay y está relacionado con el sindicato 3 de marzo del municipio de Oaxaca de Juárez, Oaxaca, con las organizaciones delincuenciales de los tiraderos de basura y demás grupos facinerosos.

Por lo expresado por el señor T.F. y por las visitas intimidatorias de este señor Jesús Adrián, me expresaron que si no ‘colaboraba’ o los ‘quemaba’ me van a matar, sé que no es más que una amenaza para meterme miedo, pero desde este momento solicito medidas de seguridad para el caso de que pretendan atentar en contra de mi vida o la de mi familia”.

En las indagatorias por el asesinato de Pacheco se desprende que el magistrado Pacheco Martínez fue exhortado por gente cercana a él para que mantuviera perfil bajo mientras hacía público lo que hoy se conoce por este documento. Se conoció también la versión sobre que el magistrado asesinado habló por teléfono con su suegro. En esa llamada, Pacheco le anticipó a Torres sobre la denuncia legal y pública que haría sobre él, T.F. y Adrián V.

En su narración, Pacheco Martínez cuenta que T.F. se acercó a él años atrás, pidiéndole resolver distintos casos que él litigaba en el tribunal a cargo de Pacheco Martínez, a lo que aseguró el magistrado, se negó. Para presionarlo en sus demandas, T.F. argumentó ser abogado del exgobernador José Murat Casab y del actual mandatario, Alejandro Murat Hinojosa.

(ENRIQUE) T. DECÍA SER ABOGADO DE MURAT

Según el documento de Pacheco Martínez, con esa mentira de T.F. “mantuvo su impunidad, y se acercó a todo tipo de autoridades, registradores catastrales, jueces y fiscales, vendiéndoles la especie de que era ‘el abogado del padre del gobernador’ y que, de la misma manera, era ‘abogado de confianza del señor gobernador’ y quien le manejaba sus asuntos especiales”.

En el documento del magistrado asesinado, aceptó que permitió que T.F. lo chantajeara. El exsubprocurador oaxaqueño le dijo a Pacheco, con supuestos números de expedientes, que la Secretaría de Finanzas local tenía abiertas varias auditorías en su contra, pero que él se las podría solucionar.

Según la versión de Pacheco Martínez, en atención a que según T.F. “ya había contratado sus servicios profesionales, me pidió diversas cantidades de dinero, en total le di la cantidad de seis millones de pesos, cantidad que es limpia totalmente y que conforma la herencia que me dejó mi señora madre, que en paz descanse, por concepto de honorarios, primero, y después, al reclamarle que me percataba que no era posible que fuera el abogado del señor gobernador y de su señor padre, porque me daba largas y largas para una supuesta entrevista con ambas honorables personalidades, anexo los recibos que me firmó por estos conceptos”.

Los conceptos de los pagos asentados en los recibos son los siguientes: “… por servicios profesionales con el objeto de lograr un acercamiento político para conciliar las diferencias y asesoría de capacidad y relaciones públicas en el Estado y lograr la conciliación entre el licenciado Enrique Pacheco y los clientes que represento”; “por concertaciones parlamentarias, en mi carácter de bróker, para conciliar los intereses de mi cliente el licenciado Martínez, con los actores políticos del estado, a efectos de lograr las conciliaciones correspondientes y no sea removido de su puesto”; “por concertaciones en la Ciudad de México, en mi carácter de representante legal, para que el señor licenciado Enrique Pacheco Martínez no sea auditado por el gobierno del estado, y solucionar sus problemas personales que tiene con los personajes políticos del mismo estado”; “por honorarios, a efecto de que con este recibo se suman la cantidad de seis millones de pesos cero centavos, haciendo constar que por intervención de Enrique T.F. el señor Enrique Pacheco Martínez no fue separado del cargo que ostenta y se frenaron las auditorías que se ordenaron en su contra”.

Pacheco Martínez afirmó en su documento que se enteró que Toro Ferrer había construido un hotel en Puerto Escondido con los seis millones que le había entregado, despojando a gente del lugar, haciendo valer su supuesta cercanía con la familia Murat.

“La semana pasada alegué con él. Me expresó que si no le dejaba mi casa, un departamento en la Ciudad de México y la mitad de mi salario a su hija… me iban a matar.”

Explicó el magistrado asesinado en su denuncia que volvió a caer en los engaños de T.F., cuando al reclamarle la devolución de sus seis millones de pesos, aceptó, a cambio de la suma que heredó de su madre, que del T.F. escriturara a su nombre 5 hectáreas de un predio en Puerto Escondido, conocido como Punta Colorada y que en realidad era un terreno expropiado por el gobierno federal, que T.F. se había apropiado, al menos con papeles falsos, de los que se tienen copia.

También denunció Pacheco Martínez que T.F. y su “sicario”, Adrián V. tienen una lista negra, “que corren serio peligro en sus vidas”. Y enlisto a los notarios, Jorge Gómez Merlo, Alejandro José Vidaña Luna, Arturo David Vázquez Urdiales; además del caricaturista de El Imparcial de Oaxaca, José Bolaños.

Secretario de Salud de Oaxaca propietario de edificio con valor a 50MDP

Cada día se agranda la problemática en el sector Salud en Oaxaca: despidos injustificados y falta de insumos. Sin embargo, hay nuevo rico en Oaxaca y es el mismo titular de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), Juan Carlos Márquez Heine, quien de la noche a la mañana, presume sus nuevas propiedades en plena crisis de trabajadores de Salud.

No todo es culpa de los anteriores secretarios de salud, ya que el actual Juan Carlos Márquez Heine se ha servido con la cuchara grande, y es que de acuerdo a una investigación periodistica que circula en medios locales el titular de los SSO es dueño de un costoso y nuevo edificio en donde se encuentra la Clínica San Lucas, ubicada en la calle Las Rosas 210, en la colonia Reforma de la capital, como se puede constatar en los siguientes links de las redes sociales de la clínica. https://www.facebook.com/GrupoHSL/photos/1051480825291361; https://www.facebook.com/GrupoHSL/photos/1059623161143794 y https://www.facebook.com/GrupoHSL/videos/798277014348130/

Desde que asumió el cargo, Márquez Heine no se ha cansado de decir que “no hay recursos”, que no pueden abastecer a los hospitales, clínicas y centros de salud por la falta de dinero, no obstante, se da el lujo de ser dueño de un edificio de consultorios, el cual es parte del Hospital San Lucas, que también es propiedad del actual secretario, y que se encuentran en una de las zonas con más plusvalía en la capital, donde al menos dicha edificación costaría 50 millones de pesos. ¿De dónde obtendría Márquez Heine el dinero para ser un nuevo rico en Oaxaca, para tener ese nivel de propiedades?, la respuesta es fácil, del saqueo que en primer lugar hizo durante los tres años que estuvo al frente del seguro popular, en donde se quedó con gran parte del presupuesto, dejando al finalizar a cientos de trabajadores sin empleo; y en segundo lugar en los SSO, por medio de adjudicaciones directas y uso de empresas fantasmas.

Pero no obstante con lo anterior, el flamante secretario se da el lujo de atender pacientes de forma particular, dejando de lado sus obligaciones y actividades como encargado de la salud de los y las oaxaqueñas, en plena pandemia y problemática del sector, deja abandonado su puesto.

Pero esto, no es todo, ya que también en ese mismo edificio tiene su consultorio Mariel Pizarro, subsecretaria médica de los SSO, quien es socia del secretario Heine en el citado negocio de la renta de espacios para consultorios, en donde igual que su cómplice no solo se beneficia del cobro de rentas, si no también, del abandonar su puesto para atender a pacientes de forma personal e independiente.

Por todo lo anterior, es que nos preguntamos: ¿Qué casualidad que siendo Secretario y Subsecretaria en los SSO, así como ex Director del Seguro Popular, ahora aparecen como dueños (socios) de una clínica de lujo, y que tienen el descaro de exhibir sus nombres sin mayor reparo?

Distribuidor vial de 5 señores en completo abandono

Esta semana, a través de redes sociales circula una imagen donde hacen notar el completo abandono en el que tienen el distribuidor vial.

Lo preocupante es que en algunas partes de la estructura presenta grietas las cuales ya han sido tapadas, por otro lado en el puente elevado han quedado al descubierto varillas de la estructura.

Recordemos que la obra fue coordinada por SINFRA en el sexenio de Gabino Cué la cual se duplicó en costo. Posterior a la inauguración fue entregada al municipio de Oaxaca de Juárez para su operación.

Tango el Gobierno de Oaxaca como el ayuntamiento capitalino no han tenido intención de darle mantenimiento a una de las obras estratégicas del sexenio anterior.

Ojalá no ocurra algo más grave. Estaremos al pendiente.

Ahí nomás.

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