* El asesinato de periodistas es un atentado a la sociedad. Matar periodistas es eliminar ojos y oídos del pueblo que requiere conocer el devenir cotidiano, que reclama información de calidad y está ávido de saber lo que pasa en su país, denuncia el Foro Nacional de Periodistas y Comunicadores.
* Los directivos y agremiados del Foro rechazan el “chayote institucionalizado”, ni prebendas a contentillo solamente para congraciarse con el gremio y ofrecer, a cambio, un buen trato en el manejo informativo. “No queremos más de lo que tienen los demás. No pedimos más, pero no aceptamos menos”.

Los discursos de odio son el recurso de gobiernos dictatoriales. La violencia en la sociedad es un acto de represión cuando se genera desde las altas esferas gubernamentales, afirma el Foro Nacional de Periodistas y Comunicadores.

El asesinato de periodistas es un atentado a la sociedad. Matar periodistas es eliminar ojos y oídos del pueblo que requiere conocer el devenir cotidiano, que reclama información de calidad y está ávido de saber lo que pasa en su país, denuncia.

“La violencia verbal, que luego motiva la violencia física, debe detenerse de inmediato desde la palestra pública que incita al odio y expone a los periodistas a la censura social por sus trabajos de investigación que exhiben corrupción o ponen al descubierto un mal ejercicio de gobierno”.

En la Carta Oaxaca exige al Gobierno de México garantías al ejercicio de libertad de expresión, sin adjetivos, sin censura, con tolerancia y que fomente el debate público. El gobierno es el primer obligado en otorgar condiciones para que el trabajo informativo se realice sin sobresaltos y con plena libertad.

“En una democracia lo que debe imperar es el debate de ideas, la discusión pública, las contrapropuestas y, particularmente, la crítica como un acelerador del desarrollo; cuando se intenta inhibir estas condiciones, no solo se perjudica a los periodistas, también se lastima al pueblo de México”.

El gobierno debe reconocer que en el ejercicio del periodismo existen diversas visiones y, por lo tanto, no puede ni debe intentar aglutinar en una sola corriente de pensamiento —que le sea favorable— a los periodistas, resalta el Foro, presidido por Rafael Cano.

“Se debe entender que las motivaciones de la prensa y de los periodistas responden a las diversas líneas editoriales de la que proceden, y en ese sentido, atentar contra la diversidad de pensamiento, es intimidarlo y acallar ideas que pueden ser opositoras o contrarias al régimen en turno”.

Los dirigentes y agremiados del Foro reunidos recientemente en la capital oaxaqueña para tomar protesta a los directivos del Capítulo Oaxaca se pronuncian en contra de las prebendas especiales que pretendan generar privilegios de los cuales carece una buena parte de la población.

Rechazan el “chayote institucionalizado”, ni prebendas a contentillo solamente para congraciarse con el gremio y ofrecer, a cambio, un buen trato en el manejo informativo. “No queremos más de lo que tienen los demás. No pedimos más, pero no aceptamos menos”.

Demandan igualdad de oportunidades, “aspiramos al desarrollo profesional, personal y económico, pero lo queremos obtener con base en nuestro propio esfuerzo, no derivado de una entrega al poder o como una concesión por convertirnos en defensores a ultranza de un régimen, sea del color que sea”.

Entienden la importancia de la capacitación constante, la valoran como un método para mejorar el desempeño profesional y eso exigen: planes de capacitación, instrumentos para el crecimiento y que de ahí dimanen los eventuales beneficios de esta profesión.

Aclaran que su exigencia no tiene como fundamento el beneficio de unos cuantos, sino la instrumentación de acciones públicas que incidan de forma positiva en todos los periodistas de México.

Para el Foro, el valor fundamental en el cual se sustenta el trabajo informativo es la Libertad de Expresión, y derivado de ello es que hacen de su defensa uno de los objetivos fundamentales, no solamente para los periodistas, sino como un baluarte que corresponde a todos los mexicanos.

Consideran de fundamental importancia no sobrerregular el trabajo informativo, exigen, se deje de censurar y acosar a los periodistas por la línea editorial que manejan. No aceptan que amparados en criterios legaloides; hombres y mujeres que ejercen funciones públicas se escuden para evitar el cuestionamiento de los medios de comunicación.

Tampoco aceptan que por cuestiones de género se pretenda acallar críticas al desempeño público. Están a favor del respeto a los ámbitos privados de los funcionarios, gobernantes o cualquier persona, pero cuando esos actos pasan de lo privado a lo público e inciden en la sociedad, es inevitable que deban ser abordados.

De igual manera, a un funcionario, gobernante o persona que opera dentro del ámbito público, se le debe respetar su privacidad, pero eso no significa que en el desempeño de su cargo no se le pueda cuestionar, criticar o evaluar con base en los resultados que ofrece o a las propuestas que expone a la ciudadanía.

La nueva mesa directiva del Foro, Capítulo Oaxaca, la preside Luis Ramírez Hernández y la integran Humberto Cruz Matías, secretario general; Genaro Altamirano Zarate, secretario de
Organización, y Yolanda Pérez Ojeda, secretaria de Difusión y Relaciones Públicas.

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