Redacción Oaxaca Político / NVI Noticias.- “Lamentablemente, es muy triste. Soy el único y el primer profesionista en mi comunidad (San Isidro El Costoche), no tenemos a nadie más. Es muy triste ver a jóvenes que lo tienen todo y no les interesa estudiar; por otra parte, vemos que hay jóvenes que les interesa, pero no pueden hacerlo por problemas sociales, familiares o económicos”, expresó Ramiro González Cruz, joven indígena zapoteco.

La historia de este joven oaxaqueño ha sido destacada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al asegurar que una de las labores que más le apasiona es la promoción de la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, centrando su trabajo al fin de la pobreza y abogar por una educación de calidad.

González Cruz considera que la pobreza es el mayor obstáculo que enfrenta su comunidad localizada en la Sierra Sur de la entidad oaxaqueña, para lograr una educación inclusiva, equitativa y de calidad, además de promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida y para todas las personas.

Destaca su asociación “Expandiendo Mentes”

Ramiro González cuenta con una asociación que hasta el momento ha logrado gestionar ocho becas para estudiantes de bachillerato que tienen un promedio de calificación mayor de 9. “Lo que hago es promover que más jóvenes tengan acceso a una educación media superior y a la educación superior, gestionar becas y programas para ellos, dar cursos, capacitaciones y orientación vocacional, además de cursos de marketing digital, comercio electrónico, y redes sociales”, indicó a la ONU.

Un duro camino a la universidad

Fue el año pasado, 2021, cuando Ramiro González Cruz ganó el Premio Estatal de la Juventud aquí en Oaxaca y actualmente trabaja como intérprete en la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, en donde apoya a personas indígenas en situación de reclusión que no dominan el español y enfrentan audiencias legales.

Remontándose a sus orígenes, en la comunidad de este joven oaxaqueño, las y los jóvenes tienen dos opciones: casarse y convertirse en campesinos; o bien, migrar hacia Estados Unidos y enviar remesas hacia su familia.

En cuanto terminó su bachillerato, Ramiro decidió dejar de estudiar y viajó más de mil 700 kilómetros hasta llegar a Sinaloa, en donde se dedicó a trabajar en la pizca o cosecha de tomate, miltomate y chile.

Duró medio año trabajando en estas condiciones, envió parte de su dinero que ganaba, a su madre, mientras que la parte restante la ahorró para viajar a Estados Unidos y continuar trabajando de jornalero en el vecino país del norte.

“Sudaba toda la ropa que cargaba. A los 6 o 7 meses de estar ahí, me caí en el surco cargando cuatro botes de tomate (cada uno con un peso de 7 a 12 kilos), y fue cuando reflexioné que tenía la posibilidad de estudiar una carrera profesional, así que decidí regresar a estudiar, y presentar el examen a la universidad”, indicó para NOTICIAS, Voz e Imagen de Oaxaca.

El camino entonces para Ramiro comenzó nuevamente; gracias a su voluntad terminó primero la preparatoria, luego una carrera técnica y finalmente la licenciatura, de la cual se tituló como licenciado en Innovación de Negocios y Marketing.

Su ingreso a Harvard

Fue en la licenciatura cuando aplicó para el Programa Encrucijada para Líderes Emergentes (Crossroads Emerging Leaders Program, en inglés) de la Universidad de Harvard.

Obtuvo la beca y logró estudiar en línea en la que es considerada la tercera mejor Universidad del mundo, según consultoras como el Ranking Mundial de Universidades (QS World University Rankings).

“Los requisitos que me pidieron fue tener menos de 26 años, ser de una comunidad rural, indígena o marginada, ser el primero de mi familia en estudiar en la universidad y tener actividades en mi estado. Fui aceptado dentro del programa y estuve tomando el curso de Emprendimiento en Economías Emergentes, compartiendo aula con jóvenes de todo el mundo, de América Latina, Norteamérica, Europa, Asia y África, es una gran diversidad”, finalizó.

17

objetivos de Desarrollo Sostenible tiene la ONU

2030

Agenda de la Organización de las Naciones Unidas

2021

año en que ganó el Premio Estatal de la Juventud

1,731

kilómetros hay de Oaxaca a Sinaloa

“Lamentablemente es muy triste. Soy el único y el primer profesionista en mi comunidad (San Isidro El Costoche), no tenemos a nadie más. Es muy triste ver a jóvenes que lo tienen todo y no les interesa estudiar; por otra parte, vemos que hay jóvenes que les interesa, pero no pueden hacerlo por problemas sociales, familiares o económicos”.

Ramiro González Cruz, Joven indígena zapoteco

“Sudaba toda la ropa que cargaba. A los 6 o 7 meses de estar ahí, me caí en el surco cargando cuatro botes de tomate (cada uno con un peso de 7 a 12 kilos), y fue cuando reflexioné que tenía la posibilidad de estudiar una carrera profesional, así que decidí regresar a estudiar, y presentar el examen a la universidad”.

Ramiro González Cruz, Joven indígena zapoteco

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