Culmina la elección para Delegado Administrativo en Cabo San Lucas, resultando ganador el candidato apadrinado por la mafia del exgobernador Narciso Agúndez y su hijo, el diputado local Christian Agúndez, cobijado por el PAN y el PT, que pretende ser el próximo alcalde de Los Cabos, por lo pronto. Pierde Morena… y por muchas razones pierde la democracia.

Redacción MX Político.- Cumpliendo con el compromiso hecho en campaña hacia la ciudadanía, el actual y nuevo gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro, cumplió con su palabra empeñada ante los “sanluqueños”: No entrometió en la elección para delegado administrativo el pasado domingo 14.

Abandonando con esto su obligación constitucional de hacer valer -con todo el peso de la fuerza pública y de la ley vigente- el Estado de derecho en Baja California Sur.

Víctor Castro, gobernador morenista de B. C. S.

Pero las cosas no fueron así: se reitera que el nuevo gobernador dejó en manos del nuevo alcalde de Cabo San Lucas, Óscar Leggs, la planeación, desarrollo y formalización del resultado de la elección para determinar a la próxima autoridad administrativa.

¿Acaso plan con maña de la nueva ‘mafia del poder’ morenista, toranada en autoridad?

Vaya Usted a saber… lo cierto es que se “entronizan” de nuevo en Cabo San Lucas y la parte sur de la entidad en general, los poderes fácticos del exgobernador Narciso Agúndez Montaño y su hijo, el flamante diputado local Christian Agúndez, cobijados bajo las siglas del partido-patrimonio de que didpsonen, como lo es la franquicia del Partido del Trabajo (PT) en aquella entidad y por el otrora generoso con ellos , Partido Acción Nacional (PAN).

Los Ágúndez”, padre e hijo.

Vuelven por sus fueros el PAN, los Agúndez y pierde el gobernador Víctor Castro y Morena pues, ni duda cabe. Todo por la impericia para operar una elección… O ¿por el previo plan para entregar la plaza al PAN-PT como una forma de negociación tempranera, para que lo dejen gobernar al “Profe Castro”?

‘Será el sereno’, pero los hechos hablan por sí solos.

Y es que nada de lo que trasciende ahora sirve para tejer una hipótesis siquiera en sentido contrario:

Por ejemplo, ganó la delegación administrativa de Cabo San Lucas, Raymundo Zamora, sobrino del presidente municipal Óscar Leggs.

Raymundo Zamora y Óscar Leggs. Nuevo delegado …y su “padrino”.

Ahijado del expresidente municipal Arturo de la Rosa de extracción panista.

Se dice incluso que De la Rosa operó el día de la elección (domingo pasado),

Es señalado el exalcalde panista Arturo De la Rosa, como el auténtico “factótum” de Cabo San Lucas, que endereza campañas de terror con la ciudadanía cuando “evalúan la posibilidad” de darle un “apretón al pueblo” para que no olvide a quien le debe la “estabilidad y la paz social”… muy al estilo de lo que hicieron grupos organizados del crimen en los estados del pacífico mexicano durante la elección federal pasada del 5 de junio de este año.

Por lo pronto ya se vaticina una clara ruptura de la delegación de CSL con la presidencia municipal, ya que serán de signos e intereses contrarios.

Lo anterior -ni modo- de la ya de por sí “garroteada” población de Cabo San Lucas.

Pero si hay alguna cosa rescatable de todo este proceso, es el surgimiento de una cara fresca, novedosa para los procesos políticos en Baja California Sur y que resultó ser una verdadera revelación en esta contienda.

Se trata del joven profesional de la Ingeniería Civil y empresario, Rogelio “Roger” Peralta.

Rogelio “Roger” Peralta

Nadie lo ponía en las encuestas, cuando iba con exregidores y una expresidente municipal y los dejó abajo en el resultado final.

Fue la sorpresa política en esta contienda, sin duda.

Queda Roger Peralta con un alto capital político. Él trabajó solo un mes, mientras los otros candidatos cuentan con carreras políticas de 12 , 18 o 25 años.

Salió arriba (casi en un empate técnico) por ejemplo, del hijo de un expresidente municipal muy afamado de Cabo San Lucas, de nombre Cuauhtémoc Olachea, Presidente Municipal de 1996-1999.

Sería muy saludable que se le vuelva a ver en una contienda posterior, pues es indiscutible que con unos meses de participación política activa, real, se haya consolidado por entre verdaderos “tiburones de aguas profundas”, auténticos presupuestívoros de un lado y otro, haya figurado y al final se consolide como el segundo lugar de la contienda, por la votación obtenida.

Al final, ese es el tipo de perfiles que se necesitan para reivindicar a la actividad política.

hch

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