Desde este viernes la Península de Yucatán comenzó a sentir los efectos de la llegada del polvo del Sahara, que provocará que los días sean más brumosos y las tardes rojizas.

El fenómeno que en mayor o menor intensidad ocurre cada año previamente a la canícula no representa riesgos para la población, aseguró la Coordinación Estatal de Protección Civil (Procivy).

La dependencia informó que conforme a registros satelitales de su Centro de Monitoreo y Alertamiento, así como datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), la nube avanzaba en el Mar Caribe y Océano Atlántico, con dirección a Centroamérica y la Península.

Explicó que “el polvo proveniente de África es arrastrado por los vientos hacia el poniente; se extenderá sobre el territorio hasta el 12 de julio, con rumbo hacia el Golfo de México, Veracruz y Tamaulipas, y aparecerá otra dos días después, a partir del miércoles 14”.

Añadió que “la nubosidad es llevada por corrientes de aire de mil 500 a seis mil metros de altura, cuya presencia será similar a la ocurrida en junio pasado; además de días brumosos y tardes rojizas, traerá consigo disminución y dispersión de lluvias, y por consiguiente, menor humedad”.

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