Redacción MX Político. – La WTA está dispuesta a asumir las pérdidas millonarias que le supondría cancelar sus vínculos con China si no arroja toda la luz sobre el caso de la tenista Peng Shuai, desaparecida en la actualidad tras haber denunciado abusos sexuales del exviceprimer ministro de su país.

“Estamos dispuestos a retirar nuestros negocios de allí y lidiar con todas las complicaciones que conlleva porque esto es realmente mucho más importante que el negocio. Las mujeres deben ser respetadas y no censuradas”, aseguró a CNN Steve Simón, CEO de la WTA, circuito que cuenta con varios torneos en el ‘gigante’ asiático, entre ellas las Finales WTA en Shenzhen.

Peng no ha sido vista en público desde que acusó a Zhang Gaoli, exviceprimer ministro chino, de obligarla a tener relaciones sexuales en su casa. La tenista, exnúmero uno del mundo en dobles y doble campeona de ‘Grand Slam’ en esta modalidad, lo hizo a través de una publicación en la red social ‘Weibo’, que fue eliminada a los 30 minutos, al hacerse pública.

Simon aseguró que han hablado con la Asociación China de Tenis y que les han asegurado que la jugadora estaba sana y salva en Pekín.

“Nos hemos comunicado con ella en todos los números de teléfono y direcciones de correo electrónico de los que disponemos, y a través de otras formas de contacto, pero hasta la fecha todavía no hemos podido obtener una respuesta”, señaló el directivo.

De igual manera, para Simon, el ‘email’ que fue enviado por la tenista es parte de una “declaración preparada de algún tipo” y advirtió que aún no había recibido una respuesta de seguimiento, a pesar de haber respondido de inmediato. “Si fue obligada a escribirlo o si alguien lo escribió por ella, no lo sabemos, pero en este momento no creo que tenga ninguna validez y no estaremos cómodos hasta que tengamos la oportunidad de hablar con ella”, subrayó.

“La presunta declaración realizada recientemente por Peng de que ‘todo va bien’ no debería aceptarse como auténtica”

Amnistía Internacional pidió el jueves a las autoridades chinas que demuestren la “seguridad” y el “paradero” de la tenista Peng Shuai, que hace dos semanas acusó al viceprimer ministro retirado chino Zhang Gaoli de obligarla a mantener relaciones sexuales.

La investigadora de AI sobre China, Doriane Lau, ha señalado que el Gobierno chino “ha silenciado sistemáticamente el movimiento ‘Me too’ en el país”. En este contexto, y “habida cuenta de que además tiene un enfoque de tolerancia cero respecto a las críticas, resulta sumamente inquietante que Peng Shuai parezca estar en paradero.

“La presunta declaración realizada recientemente por Peng de que ‘todo va bien’ no debería aceptarse como auténtica, ya que los medios de comunicación estatales chinos tienen todo un historial de extraer declaraciones de personas bajo coacción, o simplemente inventárselas”.

“Aunque actualmente resulta difícil especular sobre los motivos tras la aparente desaparición de Peng Shuai, lo que está claro es que las autoridades chinas deben investigar adecuadamente sus denuncias de violencia sexual a manos de un alto cargo político”, puntualizo.

A esto se le suma “el manifiesto el trato al que se enfrentan las mujeres que sobreviven al abuso sexual en China”, de las son “sistemáticamente ignoradas y que a menudo son atacadas por alzar la voz”.

El 2 de noviembre, en una publicación en el sitio web de redes sociales chino Weibo, Peng Shuai acusó al viceprimer ministro retirado chino Zhang Gaoli de obligarla a mantener relaciones sexuales. Zhang Gaoli fue viceprimer ministro del país entre 2013 y 2018, y es considerado como un aliado del presidente Xi Jinping.

El debate sobre las acusaciones fue rápidamente censurado en las redes sociales chinas y la publicación original –que decía “me llevaste a tu casa y me obligaste a tener relaciones contigo”– ya no está visible ‘online’. Desde la publicación en Weibo no se han vuelto a tener noticias públicas de Peng, salvo un correo electrónico que supuestamente envió a las autoridades del mundo del tenis, en el que dice que las denuncias de agresión sexual “no son ciertas” y que “todo va bien”.

China tiene un gran historial de obtener “declaraciones” forzadas de activistas de Derechos Humanos.

KC

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