La vacuna rusa Sputnik V contra el coronavirus demostró un fuerte perfil de seguridad y, en particular, una “alta tolerabilidad” en personas de 60 años o más, durante la inmunización masiva de la población en San Marino. Así lo revelan los resultados de un estudio publicado en la revista EClinicalMedicine, una edición perteneciente a The Lancet.

El estudio se basa en los procesos de vacunación realizados en San Marino desde el 4 de marzo al 8 de abril. Los expertos han llevado a cabo una evaluación cuantitativa de la incidencia de eventos adversos entre personas inoculadas con uno o ambos componentes del fármaco.

El artículo detalla que la edad media de los 2.558 vacunados fue de 66 años, con un margen superior o menor de 14 años. La incidencia de los eventos adversos posteriores a la inmunización tras la primera dosis fue del 53,3 % (reacciones sistémicas, en un 42,2 %), mientras que la incidencia tras la segunda dosis fue del 66,8 % (reacciones sistémicas, en un 50,4 %).

En general, el 76 % de los inmunizados con la pauta completa notificaron algunos efectos adversos después de cualquiera de las dosis de la vacuna, y el 2,1 % sufrió reacciones graves. En personas de entre 60 y 89 años, los efectos adversos se notificaron en un 70 % de los casos, con un 53 % de los vacunados que describieron reacciones sistémicas y un 0,8 % que informaron de síntomas graves. Los síntomas más frecuentes fueron dolor local, decaimiento, cefalea y dolor articular.

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