La canciller de Colombia, Marta Lucía Ramírez, provocó mucha polémica al afirmar ante el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que la pandemia de covid-19 fue la razón de las protestas sociales en el país, y que las muertes registradas en las manifestaciones fueron consecuencia de una minoría de infiltrados, negando así los múltiples abusos de las fuerzas de seguridad documentados por organismos internacionales.

En el marco del informe de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia sobre los avances del acuerdo de paz, firmado en 2016 entre el Gobierno y las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Ramírez dijo que las protestas sociales registradas en Colombia desde el pasado 28 de abril, “no obedecen al incumplimiento” por parte de Iván Duque de los compromisos adquiridos por el Estado. 

En cambio, la canciller afirmó que las multitudinarias manifestaciones son “consecuencia del dolor que vive la humanidad entera por cuenta de una pandemia que se ha llevado a millones de personas y empobrecido a millones de seres en todo el planeta”.  

“Esa es la razón principal de la gran insatisfacción que hay en Colombia”, agregó Ramírez desde la sede de la ONU en Nueva York, EE.UU.

(2 , 1)