La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha escogido a la Fundación brasileña Oswaldo Cruz (FioCruz) como socio en un proyecto para producir vacunas con la plataforma ARNm, pues dicha fundación es considerada como el mayor centro de investigación en salud de América Latina, por lo que Brasil se ha comprometido a compartir esa tecnología con todos sus vecinos.

“Además de abastecer a la región con este tipo de vacuna, Fiocruz también se comprometió, como parte del proyecto presentado a la OMS, a compartir su conocimiento para la producción de las vacunas con los demás laboratorios de la región y a garantizarles la transferencia de tecnología para que podamos ampliar la capacidad productiva regional”, aseguró Brasil tras publicar un comunicado.

“Para garantizar el acceso equitativo, la vacuna desarrollada por Fiocruz será ofrecida a los estados miembros y territorios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) mediante su Fondo Rotatorio, que ofrece vacunas accesibles hace más de 40 años en la región”, agrega la nota.

La brasileña Fiocruz y la argentina Sinergium Biotech fueron las elegidas para ser los socios latinoamericanos en el proyecto para desarrollar y producir vacunas con la tecnología de ARNm (ARN mensajero) contra diferentes virus y patógenos, incluyendo el covid-19, así lo dieron a conocer la OMS y la OPS.

De acuerdo con la OMS, uno de los objetivos de incluir estos laboratorios al proyecto es aumentar la autonomía de las regiones en la producción de biofármacos para que puedan responder con más rapidez a la demanda mundial por vacunas ante eventuales futuras epidemias o pandemias, según el organismo multilateral.

La OMS creé firmemente en que ambas instituciones cuentan con el potencial para el desarrollo y la producción de las vacunas de plataforma ARNm a mediano plazo.

El laboratorio brasileño fue escogido “por su larga tradición en la producción de vacunas y por sus prometedores avances en el desarrollo de una vacuna con esta tecnología contra el covid-19 que actualmente es probada a nivel preclínico”.

De acuerdo con Fiocruz, la tecnología de ARNm demanda menos necesidades productivas y permite una escala en términos de dosis superior a la de otras vacunas, por lo que “permite que su costo sea menor a productos semejantes y permite la ampliación del acceso”.

Una vez que la vacuna sea desarrollada pasará por un proceso de precalificación en la OMS, que garantizará el cumplimiento de los más elevados niveles internacionales de calidad, seguridad y eficacia.

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