Redacción MX Político. – Los niños y los adolescentes corren menos riesgo de padecer Covid-19 grave, los países deberían dar prioridad a compartir las dosis de vacunas con el programa COVAX para llevar los suministros que se necesitan con urgencia a los países más pobres, dijo el miércoles la Organización Mundial de la Salud.

Se han notificado casos raros de inflamación del corazón, llamada miocarditis, en hombres jóvenes que recibieron las vacunas de ARNm -Pfizer y Moderna- pero estos fueron leves y respondieron al tratamiento.

“Dado que muchas partes del mundo enfrentan una escasez extrema de vacunas, los países con una alta cobertura en las poblaciones de riesgo deben dar prioridad al reparto global de las vacunas para el COVID-19 antes de vacunar a los niños y los adolescentes”, dijo la OMS.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, menciona que el argumento de vacunar a los niños menores de 12 años para proteger a sus familiares es “débil y pierde peso “.

El argumento de vacunar a los niños menores de 12 años para proteger a sus familiares es “débil y pierde peso “.

“En este debate, que supondrá un nuevo reto para las estrategias vacunales, múltiples argumentos apelan a las ventajas de ampliar la vacunación al ámbito pediátrico, apuntando a que refuerza la inmunidad de rebaño al evitar que los niños contagien a sus familiares”, advierten.

Sin embargo, recuerdan que “la inmunidad que genera superar la infección o haber recibido la pauta completa de vacunación parece que no tiene carácter “esterilizante “, de forma que el virus puede seguir circulando y propagándose a través de personas inmunizadas, aunque no genere morbilidad clínicamente apreciable o solamente provoque signos muy leves de enfermedad”.

Y, añade, que, “si esto es así -y parece que es lo que ocurre con la variante delta-, el concepto de inmunidad de grupo o rebaño pierde gran parte de su significación práctica”. En base a esto, la vacunación pasaría a ser un instrumento clave en la protección individual para no padecer la enfermedad o para que esta no revista de gravedad clínica ni produzca un elevado número de hospitalizaciones o fallecimientos.

Por último, concluye, “también aportaría un papel en la protección de los contagios en la medida en que pueda reducir -aunque no eliminar- la probabilidad de que un inmunizado transmita el virus”.

KC

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