La muerte de Sacarías Meneses, luchador social peruano perteneciente al partido izquierdista Perú Libre, ha complicado aún más el complejo clima poselectoral en el país suramericano. La controversia surge porque de un lado se afirma que fue causada por agresiones de los seguidores de Keiko Fujimori durante una manifestación, mientras que la versión policial determinó que fue producto de una enfermedad. La Fiscalía, que ordenó la realización de la autopsia, ya abrió una investigación.

El martes pasado se hizo el funeral de Meneses, un dirigente sindical del departamento de Ayacucho, donde Pedro Castillo obtuvo más del 80 % de los votos, según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). En el lugar, sus compañeros de militancia pidieron que la causa de su fallecimiento sea investigada y que se haga justicia. Sin embargo, las autoridades atribuyeron el deceso a una enfermedad y descartaron “totalmente” que haya sido una “muerte criminal”.

Meneses, un ‘rondero’, como se les llama a los campesinos que patrullan y custodian sus comunidades, había viajado de Ayacucho a Lima para manifestar su apoyo a Castillo. Según su entorno, su muerte se habría producido luego de que fuera golpeado en la cabeza con un palo con clavos por un partidario de Fuerza Popular, el pasado 24 de junio, durante una concentración a las afueras del Jurado Naciones de Elecciones (JNE), que se encuentra en la revisión de las apelaciones hechas por la derechista.

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