El 25% de la población estadounidense se niega a vacunarse contra el Covid-19 y es justo en los estados en los que se encuentra este porcentaje en donde se ha registrado un alza en los contagios, unos 150.000 por día. “Diez veces más de lo que tendríamos que tener para detener esta pandemia”, dijo el famoso doctor Anthony Fauci.

Dos terceras partes de la población adulta, se aplicó al menos una dosis de la vacuna, sin embargo, esto no ha sido suficiente pues se están produciendo un 300% más de contagios diarios, dos veces y media más hospitalizaciones y casi el doble de muertos que hace un año.

Lo alarmante de la situación es que se esta rompiendo récord en hospitalizaciones y contagios entre menores. En la última semana se contagió un cuarto de millón de niños y en agosto hubo 30.000 que tuvieron que ser internados.

La curva de contagios en Estados Unidos también incrementó por el regreso a clases, así como la vuelta a los trabajos, por lo que el mandatario estadounidense Joe Biden ha decidido enfrentar a los antivacunas que incluyen a congresistas, gobernadores y conspiracionistas de todo tipo. “La politización de la pandemia es lo que está enfermando a la gente”, dijo desde la Casa Blanca.

El presidente estadounidense comunicó que firmó una serie de órdenes ejecutivas (decreto de necesidad y urgencia) en el que todos los empleadores de empresas con más de 100 trabajadores tendrán la obligación de exigirles a estos que se vacunen o que se hagan un test por semana. La misma obligación tendrán los empleados que trabajan en el sector salud. La medida también se extienda a los empleados de los contratistas que hacen negocios con el gobierno federal.

Biden dijo que estas medidas forman parte de un plan más amplio de seis puntos que “ayudarán a dejar la pandemia atrás”: vacunar a los no vacunados; proteger aún más a los vacunados mediante vacunas de refuerzo; mantener las escuelas abiertas; aumentar las pruebas y exigir mascarillas; proteger la recuperación económica; y mejorar la atención a los enfermos de Covid-19.

A su vez, explicó que la vacunación estará concentrada en los estados del sur y medio oeste en donde se registran los niveles más bajos de vacunación y los más altos de contagios.

En cuanto a la tercera dosis de refuerzo que había anunciado comenzaría el 20 de septiembre ahora se pospone hasta que las autoridades sanitarias terminen de hacer las pruebas necesarias. Antes del fin de la próxima semana habría una resolución.

Por el momento, el refuerzo no será obligatorio. Y tampoco se va a imponer un carnet nacional de vacunación, como se especulaba, para entrar en los edificios públicos, así como escuelas, restaurantes, bares y otros establecimientos de entretenimiento, no obstante, el mandatario volvió a apelar a la responsabilidad de los dueños y administradores para que sean ellos quienes impongan reglas más estrictas en sus locales y edificios.

De igual manera, Joe Biden pidió a los gobernadores que exijan que todos los maestros se vacunen.

(6 , 1)