Redacción MX Político.- Tras la apocalíptica erupción de la víspera, los habitantes de los pueblos situados al pie del volcán Semeru intentaban recuperar los escasos bienes que les han quedado entre el barro y la ceniza gris, todos conmocionados en medio de una aldea reducida a la nada.

Las cabañas que componen el pueblo se vieron arrasadas por las coladas de lodo ardiente y una lluvia de cenizas y escombros, obligando a centenares de familias a huir de la zona sin poder llevarse nada consigo.

Las operaciones de rescate continúan, pero los habitantes, desesperados, se arriesgan a volver a sus aldeas, pese al riesgo que esto entraña para su salud, con la idea de recuperar cualquier cosa que se haya podido salvar.

MH

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