El miércoles 6 de octubre, un juez federal le ordenó a Texas que suspendiera la Ley contra el aborto en Estados Unidos, la misma que desde septiembre ha prohibido la mayoría de las interrupciones del embarazo en el país del norte.

La orden del juez de distrito, Robert Pitman, es el primer revés legal a la ley de Texas conocida como Propuesta 8 del Senado, que hasta ahora había resistido una oleada de impugnaciones. En las semanas posteriores a que entró en vigor, los proveedores de abortos en el estado aseguran que el impacto ha sido “exactamente el que temíamos”.

A pesar de que la ley ya fue suspendida, aún no se efectuarán los abortos, algunos médicos se encuentran temerosos pues han dicho que pueden enfrentar demandas ante la falta de una decisión legal más permanente.

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