El viernes 10 de diciembre, Nayib Bukele, mandatario de El Salvador informó que hará una inversión de 32,4 millones de dólares en obras comunales en El Mozote, en el este del país, donde en 1981, el ejército masacró a cerca de 1.000 personas.

“Este es un proyecto grande, de 32.4 millones de dólares; pero más que el valor económico, para nosotros tiene un valor de justicia real”, dijo Bukele al detallar las medidas de reparación a las víctimas en la plaza central de El Mozote.

La inversión será usada para terminar de asfaltar calles, construir canchas para diferentes deportes, una planta de tratamiento de aguas negras y un Centro Urbano de Bienestar y Oportunidades (Cubo) para atender el desarrollo de los jóvenes, entre otras obras.

Entre el 9 y 13 de diciembre de 1981, en el marco de la guerra civil (1980-1992), soldados del ahora proscrito batallón Atlacatl del Ejército quemaron las viviendas y ejecutaron a los habitantes de El Mozote y comunidades adyacentes por sospechas de que colaboraban con la entonces guerrilla izquierdista.

El presidente salvadoreño expresó “este día se cumplen 40 años de la masacre de El Mozote, que ha sido la masacre más grande que ha habido en el país, unos dicen de América Latina”.

Asimismo agregó que desde el momento en que se perpetró la matanza “comenzó la impunidad” en virtud de que el alto mando militar de la época “negó la masacre”, lo mismo hizo la junta cívico militar presidida por el ya fallecido democristiano José Napoleón Duarte.

También la embajada de Estados Unidos en El Salvador negó la masacre, “a pesar de que fueron periodistas estadounidenses los que la llevaron a luz (la publicaron)”, recordó.

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