El Departamento de Justicia informó que un tribunal federal de Estados Unidos sentenció a un oficial de inteligencia chino por espionaje económico en un supuesto esfuerzo respaldado por Pekín para robar tecnología de empresas aeroespaciales estadounidenses y francesas.

El tribunal de Cincinnati encontró como culpable a Xu Yanjun, funcionario de la oficina de inteligencia exterior del Ministerio de Seguridad del Estado de la provincia de Jiangsu por los cargos de conspiración e intento de cometer espionaje económico y tres cargos relacionados con el robo de secretos comerciales.

Cabe resaltar que el cargo de espionaje económico conllevan un máximo de 15 años en prisión, así como una multa de hasta 5 millones de dólares, en cuanto a los otros cargos conllevan hasta 10 años de prisión cada uno.

El nombre de Xu aparece en la lista de 11 ciudadanos chinos, acusados por su participación en un plan de cinco años para robar tecnología de GE Aviation, con sede en Cincinnati, uno de los principales fabricantes de motores de aeronaves del mundo, y el Grupo Safran de Francia, que estaba trabajando con GE en el desarrollo de motores.

En el comunicado informaron que Yanjun utiliza varios alias, “identificó a los expertos que trabajaban para las empresas y los reclutó para viajar a China”.

En abril de 2018 fue detenido Xu en Bélgica, cuando aparentemente lo habían atraído en una operación de contrainteligencia: había planeado reunirse en secreto con un empleado de GE en el viaje.

En octubre de 2018 para enfrentar un juicio fue extraditado a los Estados Unidos.

Junto con Xu fueron acusadas otras 10 personas, incluidos los dos funcionarios de seguridad de Jiangsu, que al parecer trabajaron para Xu, seis piratas informáticos y dos empleados de la empresa francesa, no obstante, ninguno de los 10 ha sido arrestado.

En las acusaciones se dieron a conocer los esfuerzos para utilizar malware y técnicas de phishing para piratear computadoras de destino y eliminar datos en los motores y partes.

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