Redacción MX Político.- Alrededor de la plaza principal de Los Llanos, los trabajadores barren y limpian constantemente, mientras cae más ceniza volcánica.

El arquitecto Henry Garritano Pérez perdió tanto su casa como su estudio cuando su barrio, Todoque, quedó destruida por la lava. “No era un barrio típico”, dice, “era una familia extensa”.

Hay una determinación de adaptarse, hacer frente y sobrevivir. Pero cada día más personas se ven afectadas por el impacto de esta erupción.

“Aunque mis raíces están bajo 15 metros de lava, están en Todoque. La comunidad tiene que renacer”. Comentó Henry.

MH

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