La idea es que la oposición observe que existe un gran clamor popular para modificar el costo del INE y reducir las prerrogativas de los partidos políticos.

Redacción MX Político.- Conforme pasan las horas, empieza a tomar forma la marcha que organiza el propio Presidente de la República, Andrés López Obrador, en respuesta política a la organizada por sus adversarios electorales, el pasado domingo 10 de noviembre en 75 ciudades mexicanas y del extranjero, además de la CDMX.

Es la que ya está siendo llamada la “Contramarcha”, programada para el próximo 27 de noviembre en la capital de la República, que tiene una idea fijada desde el ámbito oficial: que la oposición observe que existe “un gran clamor popular” para modificar el costo del INE y reducir las prerrogativas de los prerrogativas de los partidos políticos.

Se sabe que a nivel interno del Gobierno de la 4 T, funciona como una nueva prueba de ácido para detectar el poder de convocatoria de los aspirantes a la sucesión en 2024. Debe decirse: Claudia Sheinbaum se jugará mucho con la cantidad de manifestantes que logre reunir.

El staff presidencial ya asimiló que una verdadera reforma como la que pretende López Obrador no se podrá lograr cambiando leyes secundarias, sino que es preciso ir a fondo para reformar la Constitución. Por eso la necesidad de una postal apoteótica que permita relanzar el debate.

El cálculo está atado a los números de la revocación de mandato.

Según ellos, el año pasado “se movilizaron alrededor de 15 millones de personas para pedir que López Obrador siga en el poder”. A partir de esa base, se entiende que al Gobierno no le debería costar demasiado llegar al número mágico de un millón de asistentes.

Aunque… habrá que ver que ese “nivel de movilización “ se logró, gracias a un muy visible aparato de facilitadores o “movilizadores” en todo el país, pagados por los gobiernos estatales morenistas.

hch

(24 , 24)