“Le vamos a sacar mucho jugo al tiempo en estos dos años y tres meses que nos faltan, que son como cinco años todavía (como si fueran),” amenazó el político.

Redacción MX Político.- El presidente López Obrador está seguro de ‘ganar por paliza’ a la oposición en las próximas elecciones, sobre todo en las del 2024: que ‘tiene equipo’ para eso.

Así lo declaró este domingo 1 de mayo de 2022, en un evento conmemorativo por el Día del Trabajo en su natal Tabasco, el jefe del Ejecutivo.

“Ahora, lo que sí les puedo decir es que vamos a seguir ganando, sí vamos a seguir ganando por paliza”, señaló emocionado en una concentración masiva con trabajadores de la Refinería Olmeca “Dos Bocas”, del municipio de Paraíso, Tabasco, haciendo alusión a las próximas elecciones.

Donde por cierto, al momento de la presentación de los invitados especiales que encabezaron en el presidium junto a él dicho evento, el público, compuesto básicamente de trabajadores petroleros sindicalizados, adscritos a esa refinería, propinaron sonoras ‘rechiflas’ y abucheos a dos prominentes miembros del gabiente de López Obrador: Adán Augusto López Hernández, titular de Segob y exgobernador de ese estado, precisamente y , Octavio Romero, director general de Pemex y natural también del estado de Tabasco.

Hizo una analogía sobre el llamado ‘rey de los deportes’, el béisbol para ilustrar su momento político, de cara a sus adversarios políticos que conforme pasan los días se multiplican y cobran más fuerza en la difusión de sus ideas y en su crítica: “Y va a haber relevo generacional, tenemos, ya saben ustedes, los que juegan béisbol, tenemos como cinco pitcheres abridores, mujeres y hombres y como 10 cerradores, mujeres y hombres y todos tiran más de 100 millas, pura recta; además también tenemos mujeres y hombres que tiran moña, no solo la recta, sino curvas y otras pichadas que no son fáciles de batear”, aseguró López Obrador.

Asimismo, el autoproclamadao ‘líder moral de la Cuarta Transformación’, mencionó que a su gobierno le quedan dos años y cuatro meses, pero que están acostumbrados a trabajar el doble todos los días, por lo que no dejarán ninguna obra inconclusa.

“Entonces los dos años, tres cuatro meses que nos faltan, son como cinco años todavía, entonces le vamos a sacar mucho jugo al tiempo y no vamos a dejar ninguna de las obras en proceso, las vamos a terminar todas para que entreguemos la estafeta y haya un relevo generacional, no a la reelección”, concluyó López Obrador.

Quizá el gran coraje contenido que el presidente no podía -aunque intentaba- contener, causado por los abucheos del personal adscrito a la refinería, lo que detonó esa desafortunada declaración presidencial… lo que detonó el arranque violento de AMLO, que cada vez con más frecuencia, muestra momentos en los que ‘no puede controlar su neurosis’.

Declaración que no le ayuda al mandatario, pues lo retrata como un simple líder de facción, como un activista… más no como un hombre de Estado que está moral y legalmente obligado a respetar la opinión de absolutamente todos los sectores.

hch

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