Por si el lector tiene curiosidad por conocer el nombre del modelo que vivimos en México que, a juicio del presidente, no es ni populismo, ni liberalismo…

Redacción MX Político.- Andrés López Obrador es un presidente al que le sobra el tiempo, ni duda cabe… O es un gran administrador de su agenda.

Este domingo 27 acuñará un apelativo, asignará un nombre al modelo político que vivimos durante su Gobierno.

Es sin lugar a dudas, uno de los muchos “atractivos” que tendrá la larga jornada cívica del domingo 27 de noviembre.

Este jueves lo adelantó el Jefe del Ejecutivo durante su conferencia mañanera. Será durante el mensaje que ofrecerá el próximo domingo, al concluir la marcha a la que convocó en el contexto de los cuatro años del inicio de su gestión, definirá el nombre del modelo político, económico y social que emprende su gobierno.

Durante su conferencia de prensa matutina de hoy anunció que el domingo “voy a hacer algo que no he hecho, lo adelanto, muy breve voy a definir cómo podríamos denominar teóricamente el modelo político, económico, social que estamos llevando a cabo en México. Porque no es desde luego liberalismo, tampoco es, cómo lo dicen los adversarios, populismo”.

Aunque consideró que lo más importante es la acción, ponderó que “ha llegado el momento de que tenemos que definir teóricamente cómo le vamos a llamar a esto que estamos aplicando”.

El acto convocado para el domingo, agregó, “no es sólo la conmemoración de cuatro años, los avances conseguidos entre todos, pero también una definición con mucho orgullo, porque hay cosas que nosotros aplicamos en México que no se aplican en otras partes”… será pues el “venturoso bautizo “ de la criatura… del engendro.

Ya en el pasado reciente, en el punto más álgido de su poder y popularidad, presidentes mexicanos como Carlos Salinas de Gortari, trataron de llamron la atención del mundo académico y político: Carlos Salinas de Gortari llamó “Liberalismo Social” al conjunto de políticas impuestas en su gobierno. José López Portillo le llamo “economía mixta” a la fórmula de apertura “tibia” al mundo o de “socialismo consumista o de mercado” –según la óptica- , con la que México justificaba su ausencia en el mundo o su sistema socialista de gobierno propietario de los bienes de produccción, que “generosamente” salía a muchas partes del mundo.

Luis Echeverría fue más allá incluso y, hasta desarrolló su pretensión de formar –y encabezar- un nuevo bloque mundial: “el tercer mundo”.

En ninguno de los casos, el mundo recogió el nombre del modelo acuñado… menos lo socializó.

Mesianismo puro.

Para finalizar, de cara a la marcha del fin que precederá el mensaje en el Zócalo, el presidente apuntó durante su arenga matutina que “no nos reservamos el derechos de admisión, sólo nos reservamos el derecho de admisión para violentos, provocadores, groseros, mal hablados”.

Hay que esperar el mensaje presidencial del domingo… no comer ansias.

¡Qué nervios!

hch

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