Redacción MX Político.- Los motivos por lo que el ejecutivo federal amaneció con la idea de crear una empresa paraestatal que se dedique a vender gas Licuado de Petróleo (LP) son válidos, pero insuficientes para invertir millones de pesos en un negocio que sólo generará más hoyos en las deterioradas finanzas públicas y de Petróleos Mexicanos (Pemex).

El presidente pretende crear una paraestatal para distribuir gas LP, el combustible que consume el 85 por ciento de los hogares en México. Su intención es venderlo a precios más económicos que los que ofrecen empresas privadas. Quiere regresar al esquema de fijar un precio máximo de venta del combustible que se comercializa en cilindros o tanques estacionarios.

Esa decisión responde a que el precio el combustible creció más de 30 por ciento en los últimos meses, en parte porque así se ha comportado en el mercado internacional, pero también porque en varias ocasiones se han iniciado investigaciones por presuntos acuerdos ilegales de empresas y personas para manipular precios o repartirse el mercado de la distribución y comercialización de gas LP.

El Presidente quiere generar competencia efectiva y ofrecer precios competitivos, pero ni siquiera ha podido combatir el robo del combustible. En 2019 la pérdida económica de Petróleos Mexicanos (Pemex) fue de 70 mil millones de pesos, de los cuales, 13 mil millones de pesos corresponden al robo de Gas LP, lo que representa casi el 10% de todo el gas distribuido a nivel nacional, es una cifra muy alta considerando que México es el quinto mayor consumidor de Gas LP en el mundo.

México es el mercado más grande de gas LP en América Latina y el quinto del mundo, con 1,200 plantas de gas. Esta industria realiza un millón de servicios diarios a casas habitación, comercios y en un mínimo porcentaje a  vehículos automotores e industrias. En la distribución de gas LP laboran 200 mil personas directamente y 500 mil de manera indirecta.

El Ejecutivo está eligiendo la forma más compleja de acabar con los vicios en la distribución del combustible. Lo que debiera hacer ese mejorar la supervisión y regulación que aplican la Comisión Federal de Competencia Económica, la Procuraduría Federal del Consumidor y la Comisión Reguladora de Energía. Aunque no comulgue con los organismos autónomos, es la forma más efectiva de atender ese añejo problema.

Crear Gas Bienestar forzará a Pemex a entrar a un negocio donde distraerá recursos humanos, técnicos y materiales, donde en lugar de bienestar encontrará un más agudo malestar porque tendrá que asumir deuda para invertir, en el mejor de los casos obtendrá márgenes de utilidad paupérrimos y, con más seguridad, incurrirá en subsidios generalizados que deteriorarán más su situación financiera.

jpob

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