Envía el Presidente de la República, una iniciativa al Senado para crear Comandancia del Ejército. A esta nueva área delegará funciones del titular de la Sedena, aclara el documento original de la iniciativa con Proyecto de Decreto, girado el pasado 21 de noviembre a la presidenta de la Mesa Directiva del Senado en turno, la senadora Olga Sánchez Cordero.

Redacción MX Político.- Con fundamento en el artículo 27, fracción XV de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y sustentado en lo dispuesto también por el artículo 71, fracción I de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), el presidente Andrés Manuel López Obrador, envió al Senado de la República una iniciativa con proyecto de decreto para la creación de la Comandancia del Ejército, área a la que wse delegarán funciones del titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Lo anterior trae consigo la necesidad de reformar y adicionar diversas disposiciones contenidas en la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, y que aparece publicada este martes en la Gaceta del Senado.

En la iniciativa se propone otorgar al titular de la Comandancia del Ejército nivel de mando superior, por lo que serán las direcciones de las armas, de los servicios y de otras funciones administrativas las que lo asesorarán para que, a través del mismo, la persona titular de la Secretaría de la Defensa ejerza el mando de dicha Fuerza Armada. Además, se propone regular la jerarquía que tendrá su titular y sus atribuciones, así como la de su Estado Mayor y la conformación de este último.

En el documento, el presidente López Obrador detalla la necesidad de la Comandancia del Ejército para que el alto mando pueda delegar funciones de aspectos ligados directamente al cumplimiento de las misiones del Ejército, “de manera similar a como actualmente está previsto para la Comandancia de la Fuerza Aérea y así fortalecer su papel como titular de la Secretaría de la Defensa Nacional”.

Lo que no es otra cosa que sacar del debate público, las acciones o intervenciones de la fuerza pública militar del Estado Mexicano, para que nio sean obnjeto de críticas y cuestionamientos directos, sino a través de procedimiento administrativo indirecto, establecidos por las leyes de transparencia y acceso a la indformación.

También se hace ya necesaria en México, como en Estados Unidos y otros países del mundo, dotar a las áreas operativas (castrenses) del país, de figuras con liderazgo civil, que puedan proveer un ropaje de proximidad social en aras de la aprobación ciudadana y, en su defecto, poder ser el receptor de toda responsabilidad por actos de intervención militar que sean cuerstionables o que estén al margen de la legalidad, para evitar que se haga responsable al Jefe del Poder Ejecutivo.

Se pretende que la Comandancia del Ejército sea el responsable de la administración y desarrollo de las tropas de las armas, del Servicio de Policía Militar y de los cuerpos de Defensas Rurales, cuyas respectivas direcciones generales quedarán inscritas a la mencionada Comandancia.

Se precisa en el documento original enviado por el Ejecutivo al Senado, el cambio de nominación del Estado Mayor de la Defensa Nacional por lo que se denmina “Estado Mayor Conjunto de la Defensa Nacional”, con lo que se reforzará en las capacidades del Estado Mayor al integrar la experiencia del personal del ejército y la fuerza aérea mexicanos, en los más altos niveles de estructura orgánica y funcional de dicho organismo militar, optimizando su funcionamiento; por lo que se proponen reformar diversos artículos para el cambio de dicha denominación.

Así entonces, se vislumbra la posibilidad -cada día más latente-, de que un civil pueda encabezar la titularidad de las secretarías de la Defensa Nacional y/o Marina (sobre todo perfiles con experiencia, que pudiesen ser altos mandos jubilados) y, al propio tiempo, estaríamos ante la posibilidad indiscutible, de que en el acto, con la aprobación de este cambio organigramático, militares en retiro o jubilados, puedan aspirar a participar en contindas por cargos de elección popular, incluído el de Presidente de la República; lo que constuituye la consolidación de un viejo sueño, largamente acariciado y propuesto por los profesionales de las armas en México.

Y, excatamente, en un modelo similar al de los Estados Unidos de América, nuestro “socio y amigo”.

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