Redacción MX Político.- El exgobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel, podría renunciar al Partido Revolucionario Institucional (PRI) “sin problema” para poder aceptar la invitación del presidente Andrés Manuel López Obrador, y ser el próximo embajador de México en España, consideró el politólogo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Mario Alberto Huaracha Alarcón.

En entrevista con Infobae México, el Doctor en Ciencias Políticas por la máxima casa de estudios consideró que las invitaciones a ciertos políticos de oposición son una especie de “recompensa” tras los resultados electorales del pasado 6 de junio, y en el caso de Quirino Ordaz se trata de un “político pragmático” que aunque milita en un partido, no significa que el partido lo haya “hecho”.

El pasado 31 de octubre, el Consejo Político Nacional (CNP) del Partido Revolucionario Institucional negó a Ordaz Coppel, el “permiso” para aceptar el cargo como embajador de México en España.

El argumento fue que el ofrecimiento al sinaloense busca dividir al partido y a la alianza opositora “Va Por México”, que mantiene con Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Detrás de la invitación del presidente hay “intenciones de socavar la vida interna del partido e intentar sabotear la alianza”, aseguró en el debate el diputado federal Augusto Gómez Villanueva.

Posteriormente, el partido tricolor detalló a través de un comunicado, que la decisión se dio por unanimidad del Consejo.

Invitaciones a exgobernadores serían “recompensas” por los resultados electorales que favorecieron a Morena

En opinión del especialista de la UNAM, las invitaciones del presidente Andrés Manuel López Obrador a políticos de la oposición como Quirino Ordaz (PRI), Antonio Echevarría (exgobernador de Nayarit por el Partido Acción Nacional, PAN), Héctor Astudillo (exgobernador de Guerrero por el PRI); son una especie de “pago” luego de que en esos tres estados (Sinaloa, Nayarit y Guerrero) ganó el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena, partido del presidente), en las pasadas elecciones del 6 de junio.

El también profesor en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) destacó que el hecho de que un político compita en una elección con algún partido, no significa que deba quedarse ahí.

“Habría que analizar cada caso en particular, pero más bien siento que está dirigido a una especie de recompensa por los resultados electorales favorables a los candidatos de Morena, derivada quizá de una cercanía previa como el caso de Sinaloa y no por una afinidad con el partido de estos”, aseveró el especialista.

La más reciente invitación de López Obrador a un político de oposición ocurrió el pasado 17 de noviembre, durante su visita a Quintana Roo. En su conferencia mañanera, el mandatario mexicano aseguró que convencería al gobernador Carlos Joaquín (quien llegó a la gubernatura mediante la alianza PRD-PAN en 2016) a unirse a su administración cuando termine su mandato en la entidad, lo cual ocurrirá el próximo año, cuando se lleven a cabo elecciones.

“El asunto en un sistema de partidos altamente competitivo con preponderancia tripartita a nivel federal y bipartita en buena parte de los estados como el que tenemos en México, (es que) los candidatos van con los partidos por una necesidad legal organizativa y financiera, aunque exista la posibilidad de ir sin éstos, los partidos dan ventajas importantes en términos prácticos, pero este abanderamiento partidista no necesariamente equivale a una afinidad ideológica ni programática. Ir con los partidos es un distintivo nada más”, aclaró el politólogo de la UNAM.

“Así (aunque) los políticos que ganan cargos con un partido, no los limita a quedarse en ese partido ni durante el cargo, menos después. Entonces en nuestro sistema de partidos a medida que ha ganado competitividad, la movilidad partidista de los políticos se ha profundizado, por eso tenemos esta movilidad hacia un partido o hacia otro. Puedes competir en una elección con un partido y ganar ahí, pero en la vida real hemos observado (en México y en el mundo) que eso no implica que los partidos se queden ahí (en el partido)”, señaló.

Sin embargo, el especialista destacó que en donde podría haber afinidades programáticas sería en términos legislativos.

“(…) Porque ahí sí, como los partidos políticos compiten a través de una agenda y sus alianzas, sus pérdidas y sus ganancias en el Congreso sí están determinadas por la manera en la que ellos manejen la agenda, o sea los temas de su agenda. Ahí sí yo creo que podríamos observar una manera más clara de ‘ceder esto, pactar esto para ganar esto (..)’ pero en términos de lo estrictamente electoral, es decir, lo vinculado a cargos de gobierno, ahí yo creo que los incentivos son diferentes y están más vinculados al manejo del presupuesto en el gobierno: la creación de condiciones para gobernar, la propaganda de gobierno, la persecución de exfuncionarios y gobernantes (así como AMLO lo puso de moda), la negociación del presupuesto con la federación, qué tanto les pueda apoyar por ejemplo en la seguridad pública, con los programas sociales federales”, señaló Mario Alberto Huaracha.

Subrayó que Andrés Manuel López Obrador es pragmático en la confección de sus alianzas “él sabe cómo tejer y cómo caminar estos asuntos de las mayorías, los apoyos, los tiempos legislativos y electorales, la retórica. Esa es su ‘personalidad política’ y así es como ha construido su carrera. Operar así no es poca cosa ni fácil, se requiere talento y López Obrador lo tiene”, destacó.

“Entonces estas invitaciones pretenden sumar aliados para quitarse futuras piedras en el camino. Ya es la segunda parte de su gobierno y las alianzas ya tienen como objetivo único apoyas las consolidaciones de sus compromisos y sobre todo en la sucesión en el gobierno federal y en ese sentido, es preferible tener de tu lado a figuras que puedan ser competitivas electoralmente y/o con base social, al ser políticos de oposición, es también un claro intento de dividir a la oposición rumbo a la elección federal. La división o coptación de la oposición se realiza a partir de incentivos, qué le das (a cambio)”, explicó.

Al ser cuestionado sobre el caso específico de Quirino Ordaz -el único que hasta el momento ha tenido un ofrecimiento claro por parte de López Obrador para ser embajador-, el experto en Ciencia Política consideró que el priista logró niveles importantes en términos de popularidad en el gobierno de Sinaloa, como lo señalan algunas encuestas de opinión.

“(…) Yo creo que sí Quirino va a renunciar, sí podría.. yo estoy viendo sus posibilidades: quedarse en el PRI como candidato, tiene buenos números, podría configurarse como un candidato importante de la oposición (rumbo al 2024), dado su experiencia de gobierno y los buenos números de su gobierno” o renunciar.

Sin embargo, destacó que ser candidato no sería una situación sencilla, debido a que el PRI forma parte de la alianza “Va por México”, conformada con el PAN y el PRD.

“(…) Pero en los hechos podría haber algunas trabas.. podría ser el candidato de oposición, pero en el entendido de que ya está firmada una alianza electoral, entonces ya no nada más es de mi partido, ahí ya tengo que pasar por una negociación con los demás partidos, para ver si es que yo puedo aspirar.. Entonces, yo poniéndome del otro lado, intentado ver cuales serian las mejores opciones en términos de continuar su carrera política, pues quizá a Quirino le sea más rentable renunciar al PRI, irse como embajador, sobre todo porque ahorita, la relación diplomática con España está en un foco importante por esta cosa de nuestro presidente de darle otra narrativa a la historia de lo que fue nuestro país (…)”, destacó el Doctor en Ciencia Política.

“Entonces yo creo que eso le da mejor reflector mediático a Quirino más que quedarse en el PRI. Si bien él puede poner la carta de que sale con una buena aprobación en términos de aprobación pública, al estar en una alianza, todavía tiene que pasar por un consenso y es un desgaste. Entonces yo creo que le convendría más aceptar la invitación de López Obrador, especialmente porque aduló al presidente y algunas de sus políticas; lo invitaba a los actos y hablaba muy bien de él y logró posicionar una buena imagen de AMLO y su 4T en Sinaloa… Entonces aceptar la invitación sería una continuación de la eventual bonanza que tuvo en el gobierno, cosa que no se le garantiza si se queda en el PRI”, enfatizó.

“Si se va a España, seguramente va a tener encomiendas muy claras, muy concretas, pero dado que es una relación diplomática importante ahorita, pues va a seguir teniendo el reflector y eso va a seguir aumentando (…) Eso lo va a fortalecer todavía más para que él mismo pueda ofrecer su experiencia para algún otro cargo, respaldado por el presidente”, señaló Huaracha.

Al ser cuestionado si a López Obrador no deberían preocuparle los señalamientos que pesan sobre Quirino Ordaz y Héctor Astudillo sobre sus presuntos vínculos con el crimen organizado, el especialista aseguró que sí debería, pero la realidad es que al presidente “no le importan”.

“Sí, claro que le deberían de preocupar, pero a nuestro presidente no le importan. En términos éticos sí, pero Andrés Manuel es una personalidad (yo no soy afín a él, ni me gusta su forma de gobernar). Yo lo he calificado como uno de los políticos más brillantes de la historia actual, un poco al parejo de su archirrival (Carlos) Salinas… o sea a mí se me hace que en términos de vocación política están en ese mismo sentido, no porque sean iguales, Salinas tenía otro contexto, otras formas de hacer las cosas, tenía otra política; pero López Obrador es igual, es un tipo que podríamos decir, en algunos aspectos más brillantes, porque a él se le da.. entonces ¿le tendrían que interesar estos señalamientos? claro, pero a él no le interesan”, aseguró.

“Él dice pues bueno, que se abra una investigación. No le interesaron las acusaciones hacia (Félix) Salgado Macedonio en Guerrero (…) pero finalmente, no es que él se haga de la vista gorda, pero es que él tiene como un método… López Obrador no mete las manos, él se sabe como estrella (rock star)” y si algún actor político quiere que hable de él, tiene que reflejarse “en un bono de limpieza de mi imagen, así es como lo hace López Obrador” dijo el académico.

Mario Alberto Huaracha señaló que una de las implicaciones reales de tener vínculos con el narcotráfico es disponer de recursos económicos y los partidos políticos funcionan como una empresa.

“Ahí tenemos que entender cuáles son las implicaciones reales de estar vinculados con el narcotráfico.. ¿Cuáles son? es tener recursos, o sea, cuando decimos que un político está vinculado con el narcotráfico significa que es un político que dispone de recursos y esos recursos funcionan para hacer proselitismo electoral (…) Es muy simple, los partidos hacen proselitismo en donde tienen altas posibilidades de ganar, en donde no tienen, no meten la mano porque el proselitismo electoral implica mucho desgaste, mucha energía y sobre todo, muchos recursos”, destacó.

“Los partidos son como empresas políticas, porque en realidad eso es lo que son (…) entonces cuando hablamos de que los políticos o el gobierno del estado o de los gobiernos municipales tienen vínculos con el narcotráfico, significa, principalmente en términos electorales, que hay recursos (…) Entonces, un empresario político como López Obrador, con un perfil de político como él, le interesa mucho hacer alianza con actores políticos que tienen recursos y bueno, la evidencia ahí ha estado(…) cómo sus hermanos van recibiendo recursos”, recordó.

“Los perfiles carismáticos como los de Andrés, se financian y se sustentan a partir de financiamientos. Obviamente que pasan por un proceso de limpieza, no quiero decir que el eventual dinero que pudo haber ocupado para sus campañas realmente tenga un origen ilícito o un origen que esté manchado o algo así, lo que pasa es que pasa por varios procesos de limpieza porque ese es uno de los requisitos”, aclaró.

“Entonces cuando dicen oye, es que fulanito (está) vinculado con el narcotráfico (López Obrador dice) pues que se abra una investigación, y él así se la saca. Él y su gente saben seleccionar a los que estarán cerca de la ‘estrella’ (el presidente). Son empresarios políticos y no se van a arriesgar. Esa opinión se basa en lo que yo he observado, es mi lectura de la realidad política, de cómo realmente funciona allá afuera, digamos los principios empíricos del funcionamiento electoral, no los principios normativos que tiene que ver con respetar las leyes, acudir a los tiempos; pero la manera en como eso toma vida, es a través de esa forma, así funciona la política real”, enfatizó.

¿Alejandro Murat a la CFE?

Ante la polémica que se ha desatado en torno a la iniciativa de reforma eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador y a las numerosas voces que han acusado al director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett de presuntos actos de corrupción; algunas versiones periodísticas señalan como “inminente” la salida del longevo político al frente de la CFE y la entrada del priista Alejandro Murat.

Murat Hinojosa, actual gobernador de Oaxaca, en donde Morena se llevó casi todos los distritos electorales federales y la mayoría del Congreso local en la pasada elección del 6 de junio; ha abogado por la reforma eléctrica al señalar que debe analizarse la posibilidad de que el PRI apoye al partido del presidente para lograr su aprobación en la Cámara de Diputados.

Sobre la posible llegada de Alejandro Murat a la CFE, Mario Alberto Huaracha consideró que esto dependerá si se concreta o no una alianza legislativa para aprobar la reforma.

“Eso dependería un poco de lo que decida la dirigencia del PRI con la propuesta de apoyar la reforma de López Obrador. Murat hasta donde sé, si es cercano a la dirigencia (priista), al menos durante su gobierno sí ha sido cercano… La dirigencia nacional está como evaluando qué pedir a cambio para ir a la alianza legislativa para poder darle la mayoría calificada porque es una reforma constitucional.. entonces sí podría ser posible, pero creo que depende más de lo legislativo. Es decir, lo que cuaje legislativamente va a tener un reflejo acá, porque la operación política de la reforma está en las Cámaras, los puestos de la administración pública son una expresión de una alianza previa, no necesariamente es al revés… podemos tener secretarios nombrados pero que no tienen apoyo legislativo, y salen casi casi vapuleados porque necesitan un respaldo de las cámaras.. entonces en ese sentido habría que ver cómo se va a decidir legislativamente”, señaló.

“Ahora, yo creo que algo muy importante más allá de si quedaría Murat o no, es el mecanismo de chantaje, la manera que (actúa) un ‘rockstar’ de la política como es López Obrador (…) Entonces ahí lo que se me hace interesante es ver la manera en que López Obrador chantajea, es decir, ‘invita’ al PRI a ‘tocar’ con él.. le dice ‘es una oportunidad histórica de reivindicar al PRI; es una oportunidad histórica de reivindicar la nacionalización’. En esta frase de invitación revela la forma de pensar de nuestro presidente y el criterio a partir del cual, el requisito que él pone para que estén cerca de él y puedan ser beneficiados (…) y creo que es la valoración correcta de que el PRI está cada vez más disperso. El PRI no ha logrado reconfigurarse, le costó mucho trabajo después de que llegó otra vez al gobierno federal, pero esta salida del gobierno federal fue un impacto más fuerte que el que tuvo en la primera alternancia, en el 2000″, resaltó el politólogo de la UNAM.

Al ser cuestionado si es posible que Manuel Bartlett enfrente algún proceso judicial por todos los señalamientos en su contra, principalmente relacionados con corrupción -flagelo que según López Obrador erradicará del país-, el especialista descartó que suceda en un mediano plazo.

“Pues yo creo que no (podrían iniciarle algún proceso jurídico)..De hecho estamos viendo que todos estos procesos judiciales donde se señala mal uso del cargo o desvío de recursos, generalmente son ejecutados por la administración siguiente. A lo mejor va a haber demandas, de hecho ya las hay, no tiene que dejar de estar bajo la protección del presidente para que no le lleguen estas demandas, ya tiene muchas… pero digamos, las que cuentan son aquellas que son vinculativas, una sanción concreta de eso, (pero) por el momento no creo, para el siguiente sexenio yo creo que tampoco… a menos que realmente volteara a ver al asunto del tema eléctrico, uno de los temas relevantes como para reivindicar la imagen del político en turno.. salvo en ese caso”, señaló.

El académico consideró que Bartlett Díaz llegó a la CFE por su perfil, ya que es una figura hecha en la forma de la política del pasado, tendiente a la nacionalización.

“Al día de hoy alcanzo a ver que Bartlett llegó a la CFE con la intención de la reforma, especialmente para buscar quitarle los contratos a los particulares en el proceso de generación y venta del recurso energético. Es un político que sabe muy bien cómo funciona la política en México. Ha perdurado en cargos públicos y legislativos la mitad de su vida o quizá más. Es un político octogenario, gángster de la política que puede defender la reforma, responder a las acusaciones de la ‘caída del sistema en 1988′, acusar a empresas grandes de no pagar la luz y decir que se quitará la participación privada en el sector eléctrico con facilidad, sin inmutarse y con irreverencia. Por eso Andrés Manuel lo tiene ahí. Bartlett ya no tiene nada que perder, al contrario, la CFE es la mejor antesala de su retiro”, aseguró.

¿Qué futuro político tenga? La verdad no sé, yo pensaría que no, pero también hubiese pensado que ya no tenía y míralo (…) lleva desde el inicio y ya vamos para el cuarto (año del actual gobierno) y ahí sigue. Sería crear las condiciones para llevar a cabo esta reforma que quiere llevar a cabo López Obrador”, concluyó.

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