En el foco de una controversia de tipo ética o moral, el titular de la FGR ha sorteado las críticas por la inconformidad que generó la decisión del Conacyt de otorgarle el grado de investigador nivel III del Sistema Nacional de Investigadores. La polémica escaló cuando fue señalado de plagiar a dos autores.

Redacción MX Político.- El titular de la Fiscalía General de la República, Alejandro Gertz Manero, ha estado en el centro de la controversia en años recientes. Desde 2015 por litigios familiares, y recientemente por la inconformidad que generó la decisión del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) de otorgarle el grado de investigador nivel III, del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), según consigna la agencia Apro, en un generoso y puntual reportaje de Patricia Dávila.

La polémica escaló la semana pasada cuando fue señalado de plagiar a dos autores en un libro sobre Guillermo Prieto que escribió en 1967.

El debate por el ingreso de Gertz Manero directamente al nivel III, sumado a la acusación de plagio, fue implacable:

Ernesto Villanueva, quien como presidente de la comisión especial que avaló la incorporación del fiscal al SNI, se negó a hablar sobre el tema, sólo dijo que interpondrá una denuncia de hechos ante la FGR por la exposición de su firma en el documento que filtraron, lo cual le ocasionó una afectación, porque conforme a la Ley General de protección de datos personales es un dato confidencial.

“Estoy a favor de la libertad de expresión y a favor del periodismo, no voy a hacer una demanda en contra de algún periodista, sino contra funcionarios, exfuncionarios o miembros de la Junta de Conacyt, que tuvieron conocimiento, para que se hagan cargo de sus responsabilidades conforme lo establece nuestra normativa penal, que tiene una pena privativa de la libertad, de inhabilitación. Y el fiscal, tendría que excusarse por conflicto de intereses”.

El 27 de agosto de 2017 Proceso publicó un reportaje “Encubren a las asesinas de mi hermano, acusa Gertz Manero”, quien 15 meses después se convirtió en el primer fiscal de la nación, en el que narró por primera vez su odisea para exigir justicia por el asesinato de su hermano Federico Gertz Manero, ocurrido el 27 de septiembre de 2015.

En la entrevista, Gertz Manero acusó directamente a Laura Mora Servín y a las hijas de ella Alejandra Guadalupe y Laura Cuevas Morán -suegra del actual gobernador mexiquense Alfredo del Mazo-, de ser las responsables del homicidio de su hermano Federico, quien fuera doctor en derecho y académico que creó la enseñanza de derecho contable en la UNAM y licenciado en administración por el Instituto Tecnológico Antónomo de México.

Denunció a Mora Servín, concubina de su hermano durante 40 años, como probable responsable de la muerte de Federico Gertz, abogado de 82 años, quien, según un dictamen pericial, falleció como consecuencia de daños irreparables a su salud y por habérsele prescrito medicamentos que le provocaron la muerte: Risperdal y Tim Asf, antipsicóticos que causan ansiedad, insomnio, taquicardias y edemas periféricos (acumulación anormal de fluidos en los pies, tobillos y piernas), que le hicieron perder la razón.

El Ministerio Público capitalino, señaló Gertz Manero, determinó primero que se trató de una muerte por abandono y luego cerró el expediente, señalando que se trató de una muerte “por causas naturales”.

Albacea de los bienes de su hermano, Gertz Manero las acusa también de haber aprovechado su agonía para saquear sus chequeras, su casa y su oficina. Las pruebas de los cheques de las cuentas en México y en Estados Unidos de Federico Gertz, firmados Morán Servín y endosados a favor de Alejandra Guadalupe Cuevas Morán, fueron desechadas por la justicia federal.

El fiscal ha sido duramente criticado porque, una vez que tomó posesión de la FGR, la hija de su cuñada fue llevada a prisión; en un video que circuló el año pasado, la pareja de su hermano le pide dejar en libertad a su hija.

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