No fueron 85 sino 194 mdd, los que recibió Baker Hughes en ampliación de contratos de Pemex; a cambio, la residencia para José Ramón.

Redacción MX Político.- Nuevamente Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI) le hace su chamba a la Secretaría de la Función Pública y a la propia oposición, denunciando la corrupción.

Está revelando ahora que se quedaron cortos la vez pasada, al denunciar que no sólo fueron 85 millones de dólares los que recibió el corporativo petrolero Baker Hughes, a cambio de darle un tratamiento de jeque árabe al vástago del Presidente de México, José Ramón López Beltrán, obsequiándole en posesión una residencia en prestigiado sector de Houston, Texas, para que viva con su esposa y su criatura de meses de nacida en aquella metrópoli texana.

Que fueron en realidad 194 mdd los que se le habrían entregado en obras al corporativo texano, por conducto del propietario del inmueble, Keith Schilling, quien fue alto directivo de Baker Hughes. Un equivalente aproximado a los $3, 900 millones de pesos, traducidos en ampliación de contratos otorgados por la paraestatal mexicana Pemex, a esa empresa de servicios petroleros (Baker Hughes).

Reveló que José Ramón López Beltrán, ocupó su residencia en Houston desde agosto de 2019 y, fue justo a partir de entonces que se multiplicaron contratos a Baker Hughes.

Una residencia cuya renta, por cierto, es de 6,187 dólares mensuales, equivalente a unos 127 mil pesos, monto superior al sueldo neto que recibe cada mes el presidente López Obrador, su señor padre, paradigma moderno de la austeridad republicana.

En lo que constituye hasta hoy, el más claro y contundente indicio (y quizá hasta prueba) de que el Presidente de México está ante un verdadero conflicto de interés jurídico y que debe ser aclarado o resuelto cuanto antes, pues puede tornarse también una carpeta de investigación en el Ministerio Público Federal…

La historia se cuenta sola:

De agosto de 2019 (cuando el hijo de AMLO ocupó la casa) a enero de 2020 (cuando Keith Schilling dejó Baker Hughes) esa compañía recibió asignaciones en Pemex por 194 millones de dólares, equivalentes a unos 3,900 millones de pesos.

De ese monto, 85 millones de dólares ya habían sido revelados por la investigación de MCCI y Latinus, y otros 109 millones de dólares fueron revelados este sábado 5 de febrero por la periodista Peniley Ramírez, en un artículo publicado en el periódico Reforma.

En declaraciones a la agencia Bloomberg, Schilling dijo que no tenía conocimiento previo de que el arrendatario era el hijo mayor del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Increíble, por lo rigurosas que son para investigar las agencias inmobiliarias de Texas y de los Estados Unidos en general… sobre todo tratándose de mexicanos y de su ‘solvencia moral’.

Pero volvamos al artículo periodístico del sábado pasado, en el que Peniley Ramírez revela que Baker Hughes obtuvo alrededor de 109 millones de dólares de ampliaciones de un contrato con Pemex para perforación en la zona de Campeche entre agosto de 2019, cuando “se rentó” la casa al hijo de AMLO y enero de 2020, cuando Schilling dejó Baker Hughes.

Aquella primera ampliación de contratos por 49 millones de dólares entró en vigor en septiembre de 2019, cuando López Beltrán ya ocupaba la casa en Houston y la segunda, por otros 60 millones de dólares en enero de 2020, cuando Schilling, dejó Baker. Ambas se hicieron sin licitación y sin la aprobación del Consejo de Administración de Pemex.

Estas ampliaciones, son distintas al contrato por 85 millones de dólares que Pemex firmó con Baker Hughes en agosto de 2019 en Villahermosa, Tabasco, el cual había sido revelado por MCCI y Latinus.

Fue Ulises Hernández, el funcionario quien en septiembre de 2019 fue nombrado director de PMI, la filial internacional de Pemex, en Houston y, quien ahora dirige el Consejo de Administración de Deer Park, la nueva refinería que Pemex le compró a Shell en Texas… quien firmó el contrato por la “modificación” del contrato leonino para la empresa estadounidense… y entreguista, según cualquier empresario competidor mexicano.

Cabe destacar por último, que Keith Schilling, quien fue alto ejecutivo de Baker Hughes, ya reconoció que José Ramón López Beltrán fue su inquilino en su residencia en Houston entre agosto de 2019 y julio de 2020, tal como lo reveló la investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad y Latinus.

hch

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