El problema en el país sudamericano se arrastra desde aquel arrebato populista de Hugo Chávez, en 2007, en que nacionalizó dos de las principales plantas de Gas LP, creando PDVSA-Gas Comunal.

Redacción MX Político.- Con la estruendosa denuncia de la oposición venezolana el pasado mes de mayo, de que existe en Venezuela un déficit del 60 % en producción de gas doméstico, se hace extensivo el debate para México, sobre el manejo que se le ha dado en el país sudamericano por los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, al asunto del gas metano, uno de los derivados del crudo, precisamente del cual ese país fue hasta el año 2009, el octavo productor mundial y que se extrajo simultáneamente por décadas con el petróleo.

Y es que ese manejo al tema del gas, hoy por demás escaso en aquel país, deja ver el esqueleto de la verdadera moral pública de los últimos dos gobiernos federales venezolanos: cundidas de ineficiencia y corrupción.

La oposición de Venezuela que lidera Juan Guaidó denunció el 25 de mayo pasado, que en el país hay un déficit del 60 % en la producción de gas doméstico, que ha llevado a los ciudadanos a recurrir a “antiguas prácticas para cocinar sus alimentos”.

“El consumo del gas doméstico en Venezuela se estima entre 40.000 y 50.000 barriles diarios. De ese total, apenas se producen 15.000. Hay un déficit de 60 %. El 93 % de los venezolanos utiliza ese servicio para cocinar sus alimentos”, explicó el exdiputado Luis Stefanelli.

El opositor precisó que el 33 % de los venezolanos “ahora cocina a leña”, lo que “tiene consecuencias ambientales y de salud”, aseguró el exlegislador, quien agregó que “otro 33 % ahora procesa sus alimentos en cocina eléctrica, acentuando la crisis en el sistema eléctrico”.

Por su parte, el exdiputado Elías Matta abogó por crear un grupo de trabajo centrado en “proponer soluciones al problema del gas doméstico”.

Matta recordó que, en 2016, hubo una producción razonable de gas que alcanzó los 8.000 millones de pies cúbicos por día, pero en 2017 la producción bajó a 600 millones por día.

“Casi un 90 % de reducción en la producción. En esa fecha no había ninguna sanción hacia el régimen, excusa que utilizan permanente para evadir sus responsabilidades”, dijo el opositor.

Señaló que “ni la detención en febrero del presidente de Pdvsa Gas Comunal (Jacob Grey) detuvo la corruptela desaforada que impera en esa instancia”, por lo que, consideró, “nada podría corregirse mientras el régimen administre estos espacios”.

Grey fue detenido a principios de febrero por, supuestamente, “privatizar” las cisternas de distribución de gas doméstico, según dijo entonces el presidente Nicolás Maduro, quien celebró la captura.

“Hay altísimos niveles de corrupción en eso que llaman Pdvsa Gas Comunal. Una bombona que debería valer 3 centavos de dólar, terminaba costando 30 dólares, producto de la manipulación de intermediarios”, apuntó Matta.

Manifestó que, por estos motivos, la oposición “está en la obligación” de presentar al país una propuesta “que genere soluciones a la brevedad posible”.

El arrebato de Hugo Chávez

En 2007, durante la época de las expropiaciones del gobierno de Hugo Chávez (1999-2013), el Estado nacionalizó dos de las empresas de GLP más importantes del país.

Se creó entonces PDVSA Gas Comunal, una empresa que tiene el control total del almacenamiento y distribución de GLP. Algunos pequeños proveedores, ubicados en tres estados venezolanos, distribuyen gas doméstico.

Venezuela fabricaba 160.000 barriles de gas metano diariamente en un momento en que Pdvsa producía tres millones de barriles de petróleo por día. El gas era extraído junto con el petróleo. Pero la lenta caída en la crisis económica tras la muerte de Chávez y la gestión caótica de Maduro, además de las sanciones internacionales, hacen que el país tenga ahora una sola planta productora de GLP destartalada. A pesar de la demanda interna del producto, no hay forma de almacenar y despachar el gas extraído.

Venezuela incluso había exportado gas propano, a partir del cual se produce Gas L. P.

Pero entre 2009 y 2010, el combustible comenzó a ser importado. Más tarde, con la imposición de sanciones del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, estas operaciones se volvieron complejas.

En este momento, la escasez de GLP alcanza el 60% de la demanda, lo que lleva a Venezuela a una situación muy crítica. El país se acerca al riesgo de quedarse sin gas para el consumo doméstico. Sin mencionar que alrededor del 50% de la flota que transporta el gas, ya sea crudo o ya embotellado, se detiene por falta de mantenimiento o de piezas básicas para los vehículos.

Actualmente, sólo un barco transporta el gas por mar en Venezuela.

Este jueves, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que coincide deliberadamente con la política económica e ideológica del ‘bolivariato’ impulsados por el finado comandante Hugo Chávez y por el actual mandatario venezolano, Nicolás Maduro, confirmó que dado el súbito incremento del Gas L. P. como producto de las negociaciones entre países productores de crudo en la OPEP, ha decidido establecer un servicio de distribución y venta de Gas L. P., a través de una empresa propiedad del estado mexicano, para contrarrestar la carestía de ese derivado del crudo por las empresas comerciales privadas.

El argumento es que a López Obrador “lo está dejando mal parado el aumento a los precios del gas, dado que él se comprometió en campaña a no incrementar el precio del mismo… como de las gasolinas”.

¿Será la realidad actual de Venezuela, el futuro de México, con una empresa estatal, encargándose de la producción y distribución del gas doméstico?

¿Será que viviremos también en México las penurias de los venezolanos por la escasez de Gas L. P.?

¿Serán la corrupción y la ineficiencia, dos atributos que nos hermanen con los venezolanos?

hch

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