Redacción Oaxaca Político / El Universal.-  Arrancando en el primer sitio, como la opción con mayor respaldo del Consejo Nacional de su partido, la senadora Susana Harp Iturribarría asegura que fue “su amor por Oaxaca” la razón que la llevó a buscar ser la abanderada de Morena para disputar la gubernatura del estado el próximo año, la misma por la que ahora se enfrenta en las encuestas a su compañero legislador Salomón Jara Cruz, a quien aventajó con  22 votos más.

 Acostumbrada a recibir el cariño del público tras un carrera como cantante de 25 años y luego de reconocer que se encuentra en un momento coyuntural que aprovechó para sumarse a quienes aspiran a fortalecer al partido del Presidente, la senadora sabe que ser la propuesta más fuerte de Morena la coloca en el centro del escrutinio y la deja con cierta vulnerabilidad, lo que ya se ha manifestado al convertirla en blanco de ataques y campañas en su contra.

Fue el pasado 10 de noviembre cuando la senadora morenista anunció que también aspiraba a la gubernatura de Oaxaca. “Podemos mejorar la vida de todos los oaxaqueños y oaxaqueñas, en especial de los que menos tienen”, afirma  convencida en   entrevista con EL UNIVERSAL, tras un encuentro con mujeres periodistas.

De ser elegida en la encuesta, ¿cuál será su  estrategia de trabajo en Oaxaca y sus comunidades?

—Mi objetivo es trabajar en las comunidades, escucharlas, conocer sus necesidades. Es un gran trabajo entre nuestros usos y costumbres, que hay unos maravillosos y otros en los que se necesita trabajar de manera respetuosa pero contundente, pues los derechos humanos están por encima de cualquier uso y costumbre. Es importante saber cómo intentar que desde adentro surjan los cambios.

¿Cómo lograr esos cambios sin atentar contra las propias comunidades? 

—Hace tiempo,  un cura fue quien explicó en diversos pueblos sobre la descendencia afro, y muchos se empezaron a cuestionar. Fue algo que empezó a surgir desde una necesidad, pero un factor externo fue el que les movió el tapete. Hay que pensar en estrategias así  y de una manera respetuosa, ver cómo entrar y cómo mover.

Estas declaraciones suceden luego  de que Salomón Jara presumiera haber recorrido los 570 municipios del estado. 

Cuestionada sobre el tema, Susana Harp admite no conocer todos los municipios de la entidad; sin embargo, afirma  que no sólo conoce y ha permanecido por temporadas en varios de ellos, sino que desde el Senado ha escuchado las necesidades de diversas comunidades. “Los voy a conocer, los voy a escuchar y atender”, reitera.

Pese a ello, la legisladora sabe que la decisión final será de la militancia, por lo que adelanta que de no ser la elegida en la encuesta, no descarta sumarse a otro proyecto, de resultar ganador alguno de sus compañeros de partido, pues pondera en primer lugar el trabajo en equipo.

  No obstante, puntualiza que  valorará cuál sería la propuesta a la que se sumaría, así como en caso de ser ella la designada, analizaría también a quiénes sumar a su equipo de trabajo.

Como aspirante a la gubernatura, ¿cuál es su responsabilidad en particular con las mujeres, así como con las y los niños de Oaxaca?

—México tiene  una de las tasas más elevadas de abuso infantil, mientras que Oaxaca es el estado con más abuso… tenemos mucha tarea, pero yo insisto, no voy a defender a nadie, pero cómo hacerle para que en una casita donde están hacinadas 10 personas eso no suceda, hay condiciones que lo propician… tenemos que empezar a cambiar desde esa realidad.

Aunque coloca  a la desigualdad en el centro del quehacer gubernamental, la morenista reconoce la creciente tasa de violencia de género que golpea a Oaxaca, en especial en delitos como los feminicidios, unos de los de más impacto que no se han logrado reducir en el estado    ni con las acciones coordinadas de la actual administración con la Federación, como la declaratoria de Alerta de Violencia de Género (AVG), de acuerdo con  datos  oficiales.  

Pese a ello, Susana Harp confía en la visión del gobierno federal  y el trabajo en equipo que realiza el presidente Andrés Manuel López Obrador, para frenar la violencia de todo tipo. “En el gobierno federal hay equidad”, sostiene.

Del canto a la política 

El pasado mes de octubre, Harp Iturribarría denunció  una campaña de violencia política por razón de género en su contra, luego de rendir su tercer informe de actividades legislativas y expuso que recibió amenazas y calumnias, actos que se han intensificado tras darse a conocer sus intenciones por contender por la gubernatura.

Ante ello, la senadora  no descarta que los ataques continúen, e incluso, se intensifiquen. 

¿Teme ser víctima de violencia política durante el proceso electoral?

—Sí hay un riesgo, sin embargo, no hay que adelantarse. Recuerdo que en 2008, cuando presenté mi disco Fandangos de Ébano,  recibimos una amenaza de bomba por interpretar canciones afromexicanas que despertaron diversas opiniones, muchas  en contra. Esa noche yo me quedé en el teatro  a pesar de la amenaza, sabía que no había nada y decidí decirle al público que quien quisiera quedarse, podría hacerlo, para continuar.

Harp Iturribarría, quien es sicóloga de profesión, pero se ha dado a conocer como intérprete, rescata esta anécdota porque está convencida  que visibilizar las necesidades y  derechos de los pueblos indígenas y afro le ha traído opiniones contrarias; sin embargo, reconoce que  sus planteamientos de entonces  no tuvieron la fuerza que alcanzaron al  llevarlos  al Senado.

Es por eso que ha decidido pausar su carrera como intérprete y continuar por el lado de la vida política. 

La oaxaqueña, por ejemplo, llevó al Senado 14 armonizaciones de ley, entre las que se incluyen las adiciones propuestas al Artículo 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para el reconocimiento de los derechos de la población afrodescendiente, conformada por 1.3 millones de hombres  y mujeres.

Ha sido precisamente este esfuerzo por   dar visibilidad a los vacíos históricos que arrastraba la falta de reconocimiento hacia los pueblos negros, lo que le ha traído  amenazas y violencia política, afirma.  “No es lo mismo cantar para hacerle saber a un público pequeño que los pueblos negros existen y tienen derechos, que proponer leyes que los reconozcan”, finaliza. 

Violencia política, un riesgo

El domingo pasado, colectivos feministas realizaron un acto de protesta en el centro de la ciudad de Oaxaca, para denunciar una “campaña o guerra sucia” en redes sociales, con el fin de denostar a las precandidatas de Morena a la gubernatura del estado. 

Las activistas afirmaron que “se desconoce la capacidad de las mujeres, se les descalifica, se les devalúa y más cuando somos mujeres indígenas. Somos violentadas, es una violencia sistémica. Esta violencia tiene que parar. Nosotras sí tenemos la capacidad”, dijo.

GPP

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