Redacción Oaxaca Político / NVI Noticias.- Desde niño, Alexis Velasco Martínez, nacido en Los Ángeles, California, hijo de migrantes serranos de Santa María Yalina y de La Natividad, soñó con ser un piloto aviador.

“En cada piloto, siempre hubo un niño con un sueño”, dijo el ahora capitán de una aeronave Embraer 175 de la compañía American Airlines (AA).

Con 10 años como piloto, cinco de ellos como profesional de la empresa estadounidense, ha alcanzado tres mil 500 horas de vuelo en rutas nacionales, así como hacia Canadá, Cuba, México y a diferentes destinos de Centroamérica.

Por cuestiones del destino, el piloto ha comandado una aeronave en tres ocasiones desde los Estados Unidos al aeropuerto internacional Benito Juárez de Oaxaca.

La última vez aterrizó aquí el 28 de agosto pasado procedente de Dallas, Texas, con 80 pasajeros, después de dos horas y media de vuelo.

Nacido el 24 de enero de 1992 en la urbe angelina, Alexis fantaseó desde niño con llegar a alguna vez a pilotear una aeronave por su fascinación por surcar el cielo.

“Desde que era chico me gustan los aviones, ya cuando estaba en la preparatoria decidí que lo que quería era volar, aunque nunca pensé que iba a pasar”, contó.

Sin embargo, como hijo de migrantes mexicanos, no fue nada fácil estudiar la carrera de piloto aviador comercial y llegar a ser capitán de una aeronave en esa compañía estadounidense de gran prestigio internacional.

“Siempre estudié en escuelas públicas en el centro de Los Ángeles, pero gracias al apoyo de mis padres pude convertirme en piloto. Aunque antes debí pasar antes 11 pruebas de capacitación y después otras cinco más para poder ingresar a AA, donde inicialmente fui primer oficial y con una promoción pasados unos años, llegué a ser capitán”, relató.

“Si se pueden alcanzar todos los sueños de niño”

Su historia de vida ha empezado a influenciar en Santa María Yalina y en la comunidad mexicana en California, sobre todo, en la originaria de la Sierra Norte de Oaxaca.

“Están sorprendidos y orgullosos. Y esto, demuestra que todo es posible cuando se quiere, a pesar de ser hijo de dos migrantes. Si alguien como yo lo ha podido hacer, cualquiera también lo puede hacer. Si se pueden alcanzar todos los sueños de niño”, contó.

De hecho, durante su niñez y juventud viajó en varias ocasiones a Santa María Yalina y participó activamente en las actividades de la comunidad migrante en Los Ángeles, como integrante de la banda de música de los ahí radicados, por ser un orgulloso de sus raíces.

“En las vacaciones iba mucho a Yalina a visitar a la familia, aprendí algunas palabras en zapoteco. Y con la comunidad migrante, toqué el saxofón alto con la banda filarmónica en fiestas y kermeses que se hacían, pero ahora por el trabajo ya no me da tiempo, aunque sigo practicando el instrumento”,  refirió.

A pesar de convertirse en capitán de un Embraer 175, sus metas todavía no tienen límites, porque aspira a tripular un Boeing 777 en AA con una capacidad para 700 personas y volar a destinos de Europa, Asia y Sudamérica.

“Es el próximo reto. Lamentablemente con el surgimiento de la pandemia del COVID-19 todo se paró un rato, pero espero que en cinco años más esté volando a Europa, si todo va bien”, confió.

Mientras eso sucede, también cursa una carrera de negocios de pregrado en Los Ángeles para preparar su retiro de la aviación comercial, aunque todavía está lejano.

“Tengo 29 años de edad, 10 de ellos volando. En los Estados Unidos, los pilotos se retiran a los 65 años, me quedan 36 años más para volar, pero estoy estudiando para tener otra opción cuando ya no quiera volar o me tenga que retirar. La idea de mi padre es establecer un restaurante en Los Ángeles. Tal vez, también regrese a tocar en alguna banda”, detalló.

Aunque igualmente espera crear quizá en un momento una fundación para ayudar a los niños y jóvenes de Santa María Yalina y de la comunidad migrante en Los Ángeles.

“Me gustaría ayudar a los muchachos, hablar con ellos, compartir mi historia de cómo le hice y cómo le pueden hacer también ellos.

Pero también pedirles a los paisanos en los Estados Unidos que sigan y preserven las costumbres, la música, la cultura y la comida de Oaxaca, porque son muy bonitas. Por eso, muchos turistas de alrededor del mundo vienen a visitar el estado”, finalizó.

De padres zapotecos

“Es la tercera ocasión que llegó a Oaxaca como capitán y la primera con un familiar como pasajero, mi padre, que se siente muy orgulloso. Aunque la vida es diferente que en Los Ángeles, cuando vengo acá me siento en casa, las personas son muy amables. Además de la ciudad, he visitado Hierve El Agua, Tlacolula de Matamoros, Juquila y otros lugares, siento que me falta ir a Huatulco. Hablo bien el español, pero me expreso un poco mejor en inglés”, destacó el capitán Velasco Martínez.

El capitán piloto aviador Alexis Velasco Martínez, es hijo del señor Camilo Velasco, originario de Santa María Yalina, y de la señora Amalia Martínez Miguel, oriunda de La Natividad.

GPP

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