Redacción Oaxaca Político / Cuarta Plana.- A sólo 20 días de las elecciones constitucionales para elegir al gobernador en el estado, el conflicto político-social-étnico en territorio triqui podría hacer crisis, lo que llevaría a suspender las elecciones en las agencias municipales de Santiago Juxtlahuaca.

La endeble paz que pende con alfileres en la microregión triqui, podría estallar en violencia en pleno proceso electoral, lo que no permitiría la instalación de casillas ante la falta de garantías para los electores en los comicios del próximo 5 de junio.

El conflicto político social, generado por el Movimiento de Unificación de Lucha Triqui (MULT) y el Movimiento de Unificación de Lucha Triqui Independiente (MULTI), se disputan el poder político en la agencia municipal de Tierra Blanca del municipio de Santiago Juxtlahuaca.

Ambas organizaciones indígenas se disputan el derecho a decidir sobre el retorno de 140 familias desplazadas de la comunidad de Tierra Blanca, rechazando el ingreso a la zona de las fuerzas federales y estatales para garantizar el retorno seguro a las familias integradas por adultos mayores, hombres, mujeres y niños.

Por tercera ocasión, el regreso de los desplazados se ha pospuesto por falta de garantías luego de que militantes del MULT, que con amenazas, bloqueos carreteros, balaceras y el rechazo de las fuerzas policiacas que garanticen el orden, han logrado boicotear los trabajos del gobierno federal y estatal para llevar la paz a la zona triqui.

El último intento por pacificar a las comunidades triquis, abortó este fin de semana cuando la dirigencia del MULT y el MULTI habrían firmado una minuta de acuerdos en el que se establecen los protocolos de seguridad que aplicaría la Guardia Nacional y la Policía del Estado para garantizar el retorno seguro de los desplazados, bajo el argumento de que no permitirán la militarización en las comunidades triquis.

El regreso de los desplazados, que se dicen ser militantes del MULTI, es manipulado por los dirigentes locales del MULT y diputadas federales, propietaria y suplente respectivamente, Emelia Ortíz y Beatríz Pérez López, así como el dirigente estatal Rogelio Pensamiento Mesinas, quien es totalmente ajeno y desconocido en la región triqui.

GPP

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